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lunes, 23 de enero de 2012

Como dejo escrito Domingo Faustino Sarmiento: “Educar al soberano” para que el soberano no se deje manejar como masa, sigue siendo la salida más útil y digna de ser un país de progreso.


EDUCAR AL SOBERANO


Gracias a las creencias generales, los hombres de toda época están rodeados de una red de tradiciones, opiniones y costumbres, de cuyo dominio no pueden escapar y que les hace siempre algo semejante. No hay tiranía más autentica que la que se ejerce inconscientemente sobre las almas.
Argentina es un país que apenas cumple doscientos años que para ser liberado necesitó de un solo hombre que se ponga al frente y actúe. Al General Don José de San Martin, no le fue fácil, luchar contra la soberbia y el despotismo de algunos compatriotas que, marcados por la religión y el deseo de ser, lo único que hacían era interrumpir un proceso emancipador y progresista.
Los ejércitos se organizaban con lo que había: negros, mestizos, criollos, americanos, españoles, etc. No hubo otra salida que formar y armar masa para cumplir con el objetivo de la revolución. La independencia tardó seis años en ser declarada, desde la revolución de mayo, entretanto, los tibios retrasaban lo que vendría, la liberación de tres países, todo esto le costó diez años de historia.
Los grandes de aquella época, traían desde Europa, específicamente de Inglaterra y Francia el proyecto de democracia que, algunos llaman “Anglosajona”.
La educación en nuestro país ha sido degradada; en lugar de enseñar la emancipación del espíritu, lo han hecho al revés; han enseñado a depender del más fuerte, y los más débiles, hoy, son una pobre moneda de cambio para los gobernantes.
La democracia para los anglosajones es tomar responsabilidad y poner a una persona o un grupo de personas para que cumplan con la responsabilidad pública encomendada por el pueblo, cada acto de gobierno es un plebiscito.
La democracia para los latinos es tomar esa responsabilidad y regalarla al más carismático. nunca al más sabio; por ende, la democracia en Latinoamérica la comanda el más antiguo en la carrera política, el que le da la oportunidad de hacer negocios a otro con dinero.
Argentina ha pasado por todas la etapas de gobierno, desde dictaduras, monarquías plebiscitarias hasta los relajos de anarquía
¿Cual es la clave para pasar de una forma de gobierno a otra?
La respuesta está en el manejo de las masas, con un gobierno simpático, carismático y sin duda ignorante, la masa se deja manejar porque traslada su responsabilidad soberana a un solo personaje; esa masa, no exige respuestas al gobierno, por consiguiente el gobierno hace lo que quiere con un país lleno de riquezas a merced de potencias extranjeras, hace negocios con la aprobación de las masa que nunca saben nada, no por carecer de información, sino porque se la cambian comprando medios de comunicación; imponiendo temas y organizaciones linchando a los que tienen los ojos abiertos.
El fanatismo de las masas siempre se usa para propagar verdades absolutistas que son verdades a medias. El inconsciente colectivo endiosa a seres humanos que nunca tuvieron la bondad de un dios; creer que un gobernante tiene la absoluta verdad es regalar razón para que la historia se equivoque.
Como dejo escrito Domingo Faustino Sarmiento: “Educar al soberano” para que el soberano no se deje manejar como masa, sigue siendo la salida más útil y digna de ser un país de progreso.

José Luis Senlle.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Otro correo del narcokirchnerismo.

De: " jxidias@bbvision-reports.com "< jxidias@bbvision-reports.com >
A: < ascoccimarro@medios.gov.ar >
CC: < alfredoeduardo1@gmail.com >
Asunto: Reportaje, Paris Match
Fecha: Lunes, 19 de julio 2010 15:14:41 -0700

Estimado Señor Scoccimarro:
Buenas tardes. Espero Que Usted Haya teñido sin un buen viaje China. Me
gustaria felicitarles Por los Resultados tan fructíferos Que Han
logrado.

Como mencioné en Anteriores mensajes, ya hemos Entrevistado al Sr.
Jorge Coscia y al Sr. Amado Boudou. Mañana, Vamos a reunirnos Con El
Sr. Enrique Meyer y Esta Semana esperamos ver al Sr. Julián also
Domínguez. Para completar Nuestro Enfoque Sobre el Gobierno,
necesitamos entrevistarnos Con Su Excelencia, la Presidenta de la
ASI COMO EL Nación Ministro De Vido (para Una corta Entrevista párrafo
Nuestro editorial y Una Sesión de fotos). Nos gustaria concluir El
reportaje Lo Posible apuestas iniciales, Por Lo Que Pido Su Ayuda concertando ESTAS
dos Entrevistas. Como un ex-Periodista, Estoy Seguro de Que Usted
podra comprender Que Estoy Intentando cumplir mi Fecha limite y
Producir sin reportaje de la Más Alta Calidad Posible.
Ademas, de agreement Con La Creación del nuevo Ministerio, consideramos
Qué es de SUMA Importancia DESTACAR La Gran Riqueza turística de la
Argentina es Nuestro reportaje. Para lograr Poder Este Objetivo y
ayudarles un ProMover El turismo (y El bicentenario), nos gustaria
Hablar Con Usted Sobre la posibilidad de participar en la instancia de parte visual
Nuestro reportaje de Con Una pagina de publicidad. A instancia de parte of this
peticion, El Resto del Apoyo Financiero párrafo Nuestro reportaje Vendra
de Entidades Privadas.
Llamo un su Oficina Todos los días y me Imagino Que Usted està al
Corriente. Comprendo Que Por Temas de agenda y El Gran Número de
Peticiones Que ustedes TIENEN, es Muy Difícil coordinar dichas
Entrevistas, no obstante en Este Mensaje espero Haber plasmado la
Importancia de dichas Reuniones Para El bien de mi Proyecto.
Muchas gracias Sr. Scoccimarro y espero conocerlo MUY PRONTO.
Aguardando Una Respuesta de Su instancia de parte, Aprovecho la Ocasión párrafo
saludarle Con mi mayor estimación y respeto.
Cordialmente,
Jason Xidias
Director, BB Visión
jxidias@bbvision-reports.com
15 5815 1876 

martes, 30 de agosto de 2011

El reparto de los despojos de Libia.

LIBIA
Corre prisa para el reparto del pastel libio
Por Txente REKONDO
Gabinete vasco de Análisis Internacional (GAIN)

Tras la llegada de los opositores a Gadafi a Trípoli muchos anticiparon el final del régimen del coronel libio, sin embargo de momento, la incertidumbre del futuro inmediato y las prisas de los «rebeldes» y sus aliados extranjeros son los rasgos que caracterizan la situación en Libia. No es casualidad que la agresión a Libia se produzca en plena crisis económica en la que los peor parados están siendo los estados occidentales y éstos quieran aprovechar la riqueza de Libia para dar la vuelta a la situación.


Las movilizaciones contra el régimen que nacieron al calor de la «primavera árabe» fueron rápidamente sustituidas por un alzamiento armado, y una de sus primeras víctimas fueron las organizaciones que pretendían emular las revueltas de Egipto o Túnez. Al hilo de todo aquello, algunas cancillerías occidentales, con el apoyo de sus aliados en las dictaduras monárquicas del Golfo, pusieron en marcha su propio guión, avalado por Naciones Unidas bajo el hipócrita epígrafe de la ayuda humanitaria, y cuyo fin último es el cambio de régimen.
El teatro de operaciones tiene todavía varios frentes abiertos y muchas dudas en torno a la derrota definitiva de Gadafi. Si acaba confirmándose la derrota, los grandes vencedores serán esa alianza extranjera y algunos de los «rebeldes» que se apoyan en ella, pero difícilmente se puede presentar ese desenlace como la gran victoria del pueblo libio hacia la libertad y la democracia. Si no, que se lo pregunten a los somalíes o a los afganos.
Londres, París y Washington, entre otros (representantes de las grandes compañías petrolíferas), van a conseguir hacerse con el control del gas y el petróleo libios, mientras logran ajustar viejas deudas con el coronel . Por su parte, Qatar, con su «espectacular» apoyo militar ha logrado también la gestión de toda esa riqueza libia (su apoyo y de otras cleptocracias del Golfo ha sido clave para «justificar» la agresión extranjera).
Esos «amigos» del pueblo libio han conseguido, o van camino de ello, hacerse con las riquezas energéticas del país, robar el dinero libio en todo el mundo, privatizar las empresas nacionales y permitir y utilizar el auge de formaciones islamistas, como ya lo han hecho en otros lugares.
Todo apunta a que el guión de esa alianza agresora busca lograr una base de Africom en el Mediterráneo, la implantación de un libre mercado salvaje en Libia y un Gobierno títere con una clase política manipulable, en nombre de la libertad y la democracia.
El llamado Consejo Nacional de Transición (CNT) tiene temores fundados a que acaben repitiéndose las situaciones de Irak; sin embargo, el escenario más próximo sería Somalia en 1991 o Afganistán en 1992, donde diferentes facciones luchaban sin tregua (con la participación de miembros del antiguo régimen), en una carrera sin cuartel para hacerse con el mayor poder posible antes de formalizar un «Gobierno de unidad».
Pero el mayor reto que deberá afrontar el CNT es sin duda alguna su grado de representatividad o legitimidad A pesar del reconocimiento internacional, la realidad libia sugiere otra fotografía. Las divisiones étnicas, tribales y regionales no tardarán en aparecer, si no lo han hecho ya, y las alianzas de hoy pronto mostrarán todas sus carencias.
La tropa de oportunistas y desertores de último momento, las viejas rencillas y, sobre todo, el reparto de la tarta libia pondrán sobre la mesa situaciones muy complicadas, lo que unido a las posturas e influencias de terceros actores, hará que la viabilidad del CNT se ponga en entredicho.
La batalla en torno a Trípoli refleja esos síntomas de debilidad de los «rebeldes». Mientras los medios occidentales colaboran en difundir noticias falsas y malintencionadas, o se convierten en meros apéndices propagandísticos de la alianza contra Gadafi, algunos aspectos de lo que realmente acontece sobre el terreno comienzan a llegarnos con cuentagotas. Sin olvidar la posición de Al-Jazeera, cuya dependencia qatarí condiciona sobremanera su información.
Así, la supuesta superioridad de los rebeldes no sería tal sin la fuerza aérea de la OTAN y sobre todo sin la participación en tierra de unidades especiales de algunos gobiernos occidentales y de Qatar, presentadas como «asesores». O la puesta en marcha del «alzamiento» coordinado en la capital a través de la red de mezquitas y aprovechando el Ramadán, confiriendo además un claro carácter islamista a la revuelta. Además, según algunas fuentes, las celebraciones del «triunfo» han sido protagonizadas por personas armadas, destacando la ausencia de civiles y, sobre todo, la de mujeres.
Esa incertidumbre planeará sobre Libia en los próximos días o, incluso, semanas. Las divisiones, personalismos y proyectos ideológicos chocarán. El proyecto de una transición pactada y gestionada por tecnócratas locales (exiliados o desertores de última hora) dirigido desde Occidente puede hacer aguas en cualquier momento.
El pulso mantenido por Occidente y sus aliados locales contra las nuevas potencias emergentes (Rusia, China e India, sobre todo) tendrá consecuencias en el tablero mundial. No es casualidad que la agresión a Libia se produzca en plena crisis económica en la que los peor parados están siendo los estados occidentales y éstos quieran aprovechar la riqueza de Libia para dar la vuelta a la situación.
Asistiremos a una resistencia de los leales a Gadafi en torno a la capital o ciudades como Sirte, Zlitan o Sabha, mientras los «rebeldes», con apoyo occidental, seguirán con su campaña «humanitaria» que conlleva la muerte de miles de civiles y la destrucción del país, y una reconstruc- ción de la que piensan aprovecharse, cruel paradoja, quienes han causado los destrozos.