
El sábado pasado falleció la autoridad Wichí de la Comunidad Esperanza, Pablo Egues, tras sufrir presiones relacionadas con esta práctica y resistir. En la Comunidad Barrio Viejo, hubo enfrentamientos con la gente del Intendente por negarse.
Pero hoy lograron por la fuerza del terror y amenazas llevarse a gente de comunidades. A estas horas ya permanecen encerrados.
Defensoría, organismos de derechos y la justicia están al tanto, Cristino Mendoza fue denunciado por esto en 2009 y está procesado. Mucho más, las autoridades políticas lo saben, que son quienes llevan a cabo las prácticas, y tienen el poder que tienen a raíz de imponerse así.
¿A quién vamos a recurrir más que tratar de hacerlo público y que no dejemos solos a quienes denuncian y resisten?, y seamos todos, de manera que esto deje de suceder. Si no hay justicia debe haber escrache, a esta gente no solo no se les puede dar el voto, ni delegar nada, ni los buenos días merecen.
Luego habrá que dar juicio y castigo a los responsables, y el debido aislamiento. Quienes hacen este tipo de cosas, como todas las que vienen denunciando las comunidades, y son de conocimiento público y están conocimiento de organismos internacionales, no pueden tener el más mínimo poder de nada, más que si son tan destructivos y peligrosos ser aislados.
Son ricos a costa de que a otros les falte, son poderosos a costa de expropiar hasta la humanidad de las personas que se dicen representar, ganan a costa de que todos perdamos, compiten entre supuestos opositores por quien es más negociante y atroz, no tienen ética, son psicópatas, no tienen perdón, y se sienten impunes y justificados porque es posible de haber cosas peores.
Es algo que nos están haciendo a todos, contra todos, ¿podemos dejarnos hacer esto o ser cómplices?