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miércoles, 30 de noviembre de 2011

Paran los 77 hospitales bonaerenses.

Por la reapertura de paritarias 

(AW) La CICOP realizará mañana asambleas y movilizaciones en los hospitales de la provincia para exigir que se reabran las negociaciones de los sueldos ya que los niveles de inflación superan los acuerdos pactados a principio de año.  

30/11 - JORNADA DE LUCHA PROVINCIAL EN LOS 77 HOSPITALES BONAERENSES, POR REAPERTURA DE PARITARIAS EN 2011

La Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la provincia de Buenos Aires (CICOP) realizará mañana una ‘Jornada de Lucha Provincial' coincidiendo con el paro de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) bonaerense. "Con los niveles de inflación existentes no se pueden hacer acuerdos salariales anuales. No somos ni el primer ni el último gremio en pedir lo lógico, que es una nueva recomposición salarial antes que termine el año, ya que de no hacerlo el gobierno provincial agudizará el conflicto en 2012", explicó el presidente del gremio, Hugo Amor.

El reclamo consistirá en "asambleas y movilizaciones en los 77 hospitales bonaerenses, por la apertura inmediata de la paritaria sectorial de la 10.471, un nuevo aumento salarial durante 2011, la devolución de los descuentos discriminatorios por paro, la incorporación de nueve hospitales al régimen de desfavorabilidad, el aumento de la guardia de reemplazo el pase de guardia a planta a los 15 años de ejercicio de la función, entre otros puntos", detalló Amor.

"Van siete meses sin que se implemente la figura del profesional autorizado incorporada a la reglamentación del artículo 48 de la ley 10471, que legisla sobre el personal temporario. Fue una conquista de los trabajadores de la salud en la que se respetaban por primera vez los derechos laborales de los profesionales de guardia y se ponía freno a la utilización discrecional de los fondos disponibles para las guardias de reemplazo por parte de algunos directores", indicó el titular de la CICOP.

Sobre la situación en las guardias, Amor dijo que "si el Ministerio de Salud no toma el toro por las astas y dispone en forma inmediata un aumento de los montos de los reemplazos será enteramente responsable de los faltantes en el sistema de emergencias durante el próximo verano, que tiene la potestad y debe implementarlo en salvaguardia de la ciudadanía. Es irónico que en el distrito del derechista Mauricio Macri se pague un 50% más".

Finalmente, sobre el incumplimiento del acuerdo paritario sobre la desfavorabilidad, el titular de CICOP explicó que "el compromiso del gobierno de incorporar a dos hospitales por cuatrimestre al régimen de desfavorabilidad no se cumple desde hace cuatro períodos. Nueve establecimientos deberían haberse incorporado a este régimen, que implica una bonificación del 15% sobre el salario básico. Habiéndose acordado los criterios solicitados por economía no se le puede dar más largas al asunto".

PRENSA: MARCOS VIANCHETO 1553400973 / SABRINA ROTH 1566007438

jueves, 17 de noviembre de 2011

Se acabó la fiesta narcokirchnerista.


¡Y al tercer día resucitó el ajuste!

de Enrique Guillermo Avogadro, el jueves, 17 de noviembre de 2011, 20:34

“El mundo necesita: hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres que no se vendan ni se compren; hombres que se mantengan de parte de la Justicia aunque se desplomen los cielos”.
Elena de White
El Gobierno ha decidido hacer saber a la ciudadanía que la fiesta que el kirchnerismo viene celebrando desde hace ocho años y medio se ha terminado, y que ha llegado el momento en que hay que pagar su precio.
El “relato”, sin embargo, impuso una vez más sus condiciones y se produjo el curioso caso en que dos ministros, uno de ellos Vicepresidente electo, sonrieran y festejaran con circunloquios –nada más prohibido en el léxico oficial que la palabra “ajuste”- el baño de agua helada que anunciaron el miércoles por la tarde.
Tampoco resultó un dato menor descubrir quiénes serán los primeros que, según decidió la Casa Rosada, deberán sacar a relucir sus billeteras. Así, el primer paso del apriete tendrá la debida anestesia, porque nadie podrá estar en desacuerdo con que los, obviamente, más ricos sectores de la Argentina –las grandes empresas, los barrios emblemáticos de la ciudad de Buenos Aires, los country-clubs, etc.- sean los llamados a encabezar la fila de los pagadores.
Sin embargo, la magnitud real de las medidas anunciadas resultará, a ojos vistas, insuficiente –representan sólo un 6% de economía- a la hora de parar la hemorragia que los subsidios, que el proyecto de Presupuesto enviado al Congreso eleva a $ 75.000 millones para 2012, continúan provocando sobre las pauperizadas arcas públicas.
Ya este módico recorte implicará un impacto cierto –¿tres o cuatro puntos porcentuales?- sobre una inflación tan extremadamente alta como la que padecemos los argentinos y, cuando la tijera oficial amplíe su radio de influencia, el efecto resulta difícil de predecir.
En esta semana, don Guillermo Moreno no solamente actuó según su peculiar modo en el mercado cambiario y en las importaciones de agroquímicos sino que propinó un nuevo cachetazo a una ciudadanía que parece no dispuesta a reaccionar, cualquiera sea el agravio recibido: su Indec nos informó que el dibujo mensual sólo admitía un incremento de 0,6% en la inflación de octubre. ¿Qué hará Patotín a partir de ahora?
Desde esta columna, y desde hace años, he venido sosteniendo la necesidad de dar racionalidad al disparate que, forzado por las circunstancias, el Gobierno debió implementar en los primeros años de este siglo pero que mantuvo, cuando ya no sólo resultaba superfluo sino que llevó a una crisis energética que los argentinos deberemos pagar por generaciones. Es decir, lo mismo que sucedió con la convertibilidad, tan imprescindible para detener la hiperinflación de 1989/1990, que se transformó en una costosísima insensatez a partir de 1998.
Por ello, no puedo menos que aplaudir que, de a poco, se den pasos en el camino correcto, que nos van alejando de la inmoralidad que representa el espectáculo de los más pobres subsidiando a los más ricos que, como se les regalaban el gas, el agua y la luz, cada vez consumían más. ¡Curioso caso de política “Hood-Robin” en el declamado “modelo de inclusión social”!
Pero, como el cristi-kirchnerismo siempre debe ser fiel a su esencia, aún las razonables medidas adoptadas contienen una cuota indefinible de arbitrariedad, ya que los borrosos límites concretos de su aplicación quedarán, una vez más, en manos de los funcionarios de turno.
El tema es que, como todos los ajustes –aún cuando se los bautice de otra manera-, éste tiene un enorme efecto contractivo sobre la economía; es decir, el Gobierno se ve obligado a adoptar medidas que enfrían cuando la crisis internacional golpea a las puertas. La ciudadanía deberá dejar de comprar otros bienes para pagar la diferencia en las facturas de los servicios.
Los pueblos que supieron ahorrar en épocas de vacas gordas, hoy pueden enfrentar el tsunami global con políticas expansivas –las mismas que doña Cristina preconizó en Cannes-, mientras que nuestra Presidente, que fue coautora de la dilapidación clientelista que vivimos en los ocho años y medio del imperio K, deberá lidiar desarmada de instrumentos en el período de vacas flacas.
A partir de ahora –recordemos que el próximo mandato de la señora de Kirchner aún no ha comenzado- el descontento y la desilusión empezarán a carcomer el ánimo del 54% que se expresó a favor de su continuidad. Resulta difícil predecir, también en este caso, cómo se expresarán entonces los ciudadanos. ¿Seguirá siendo el Gobierno alto, rubio y de ojos azules?
¿Resucitarán, por ejemplo, las quejas por la corrupción cristi-kirchnerista? ¿Recordaremos a Skanska, a don Ricardo Jaime, a don Shocklender y a doña Hebe de Bonafini, a la droga en los aviones de Southern Winds y de los Juliá, a los fondos de Santa Cruz, al increíble enriquecimiento de nuestros funcionarios, comenzando por la pareja imperial? ¿Le echaremos la culpa del desmadre?
¿Y cómo reaccionará doña Cristina y sus jóvenes adláteres cuando los vientos cambien definitivamente en la opinión pública y ésta se torne por completo adversa? Una pregunta con inimaginable respuesta.
El mismo miércoles, pocas horas después del nuevo “acomodamiento tarifario”, se produjo otro episodio notable. Pese a la negativa oficial a radarizar las fronteras –medida tan innecesaria, según Anímal Fernández- lo cierto es que a la Argentina llegan miles de aviones cargados de droga, provenientes de Bolivia y Paraguay. Esta vez, lo curioso fue que una avioneta fue secuestrada, y sus pasajeros detenidos, cuando la falta de combustible la obligó a tomar tierra ¡en Pergamino! O sea, pudo volar más de mil, ¡1.000!, kilómetros dentro del país sin ser detectada.

Un último cambio de tema: el voto del ex opositor Alejandro Fargosi en el Consejo de la Magistratura permitió al Gobierno blindarse en un área trascendental en materia de corrupción, ya que obtuvo la designación de cuatro jueces federales en lo Criminal. Sí, esos magistrados que, precisamente, deben investigar las sospechas y las denuncias contra funcionarios.
Para comprender cómo me afectó, a título personal, la “borocotización” de Fargosi basta con decir que, según él mismo afirmó públicamente al ser electo, una parte importante de su triunfo se debía al apoyo que le había brindado por Internet. No es cierto, pero hice campaña a su favor, convencido de que representaría lealmente a los abogados que creemos que, en la Argentina, con una Justicia seria e independiente, todo será posible y, sin ella, nada lo será.
Debo aclarar que no tengo sospecha alguna acerca de algún trapicheo monetario en esa verdadera traición, pero creo que fue motivada en que se subordinaron intereses superiores –precisamente, los de la República- a meros aspectos políticos y coyunturales, todos ellos mezquinos. El costo que los ciudadanos pagaremos aún resulta de muy complicada dilucidación, pero no dudo que será altísimo.
Los sabios chinos, cuando quieren maldecir a alguien, le desean que viva tiempos interesantes. Tengo la certeza de que los que vendrán lo serán, y mucho.
Bs.As., 17 Nov 11

lunes, 14 de noviembre de 2011

Perdimos una guetrra y no nos avisaron.


La derrota Argentina

De esto no se habla...


La Primera Guerra Mundial (1914-1918) fue una contienda tremenda en todo sentido de la palabra.

Para tener una idea aproximada, digamos que en la batalla de Verdún murieron 530.000 hombres y en la ofensiva del Somme, las bajas superaron el millón.

El saldo final de la gran Guerra fue de 10 millones de muertos y 20 millones de heridos y mutilados en el campo militar, sin contar las numerosas bajas civiles.

Alemania, el país vencido, sufrió la peor parte con 2 millones de muertos. Había movilizado un ejército de 13 millones de hombres.

Las potencias vencedoras, lideradas por Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos e Italia, se instalaron en Versalles en Enero de 1919 para imponer sus condiciones a los vencidos.

El territorio alemán fue desmembrado, de modo que Francia se apropió de Alsacia, Lorena y la cuenca carbonífera del Sarre.

A su vez, Austria fue separada “con prohibición de volver a formar parte de Alemania”;

Polonia se quedó con Posnania y la Alta Silesia (Danzig pasó a llamarse Gdansk); Dinamarca con el Schleswig septentrional. La región de los sudetes pasó a formar parte de Checoeslovaquia y las colonias alemanas se repartieron entre Gran Bretaña, Francia, Japón y Bélgica. Por su parte, Italia se apropió de Trieste, Istria, el Tirol sur y el Trentino-Alto Adige.

Las Fuerzas Armadas alemanas fueron desmanteladas y de ese modo el ejército sólo podía contar con 100.000 hombres, la Armada con 15.000 y se disolvía la fuerza aérea. El servicio militar obligatorio fue suprimido.

También se disponía el desguace de la imponente maquinaria industrial alemana, principal competidora de Inglaterra y Francia. Así, 60.000 toneladas de maquinaria de las industrias Krupp fueron destruidas luego de Versalles.

Los buques de la Marina Mercante alemana fueron confiscados como pago de indemnizaciones, y los aliados se apropiaron de14.000 aviones alemanes. No se permitía a los alemanes poseer tanques ni blindados de ningún tipo.

Se prohibía la fabricación de submarinos y de buques que superaran determinado tonelaje, como asimismo la elaboración de material de guerra o de uso militar.

A su vez, la producción de carbón mineral y hierro pasaban a estar bajo control de las potencias vencedoras.

Las onerosas condiciones se conocieron como el “Tratado de Versalles”, que fue suscripto el 28 de Junio de 1919 por el gobierno socialista de la recién creada República de Weimar. Los alemanes, por su parte, lo llamaron el “Diktat de Versalles” (Dictado de Versalles). En un documento complementario, dado a luz en París en 1921, se imponía a Alemania una deuda externa por indemnizaciones de guerra, que llegaba a los 132.000 millones de marcos oro.

El Senado de los Estados Unidos rechazó ratificar el Tratado de Versalles. Uno de los miembros de la delegación norteamericana dijo: “Esto no es un tratado de paz. Puedo ver al menos once guerras en él”.

Al gobierno militarista del Kaiser Guillermo, le sucedió la Democracia. En Alemania se instalaron la miseria, el desempleo, la hiperinflación, el cierre de fuentes de trabajo, las cocinas de caridad, los dormitorios colectivos para indigentes, las huelgas, los motines, las barricadas, la violencia, las humillaciones públicas a los militares, una deuda externa impagable y se crearon inmejorables condiciones para el surgimiento del nazismo.

El quiebre del principio de autoridad, trajo el desorden y la decadencia moral. Surgieron los cabarets con los primeros travestidos, los prostíbulos de homosexuales, la prostitución infantil, el tráfico de morfina y cocaína, el arte decadente.


El caso de Argentina

¿Por qué traer a la memoria aquél Tratado de Versalles?

Porque existen demasiadas analogías con la situación del país. Porque cuando se analizan los graves problemas que sacuden a la Argentina, nadie o casi nadie llega al nudo de la cuestión: estamos pagando el precio que nos imponen los vencedores de la Guerra de Malvinas.

Nos han dado el trato de país derrotado en una guerra, librada contra la primer potencia naval de la OTAN en Europa: Gran Bretaña. Potencia europea que tuvo el apoyo de otro país beneficiado con nuestra derrota: Chile. Y que hizo base en la Isla Ascensión, y empleó los servicios de información satelital de su aliado natural: los EEUU.


Veamos cuáles han sido los hechos que demuestran a las claras lo que afirmamos.
En el último tramo del Gobierno de facto, Domingo Felipe Cavallo abultó el endeudamiento externo público al sumarle la deuda de particulares con entes extranjeros. El Gobierno constitucional de Alfonsín legitimó la medida, declarando a la totalidad de la deuda externa “de legítimo abono”, a la vez que inició una campaña de repudio a la guerra de Malvinas, dando comienzo a la “leyenda negra” que hoy subsiste.

El mismo Gobierno entregó a Chile el Canal de Beagle, con lo cual el país entonces gobernado por Pinochet pasó a ser una potencia bioceánica, controlando el estratégico paso entre el Atlántico y el Pacífico, rompiendo la Doctrina del Derecho Internacional que establece: “Argentina en el Atlántico, Chile en el Pacífico”.

Fue una compensación de guerra al aliado táctico que suministraba información a Gran Bretaña durante la Guerra. Baste recordar el agradecido discurso de Margaret Thatcher a Pinochet “por salvar tantas vidas de soldados ingleses”, o las recientes declaraciones del General Mathei, ex Comandante de la FACH (Fuerza Aérea Chilena). Los ingleses reconocen que, un solo día que el radar chileno no estuvo operable, la aviación argentina hizo estragos entre la flota agresora.

También llegó la vertiginosa devaluación de la moneda en varios ceros, la inflación y la hiperinflación. Los ajustes e impuestazos. Como en Alemania luego de Versalles.

Los militares argentinos fueron a dar al banquillo de los acusados, tanto por la derrota de Malvinas cuanto por la victoria contra el terrorismo. Había que “desmilitarizar la Argentina”.

El Gobierno que sucedió a Alfonsín entregó a empresas o países extranjeros el petróleo, el gas, el carbón, los teléfonos, la energía eléctrica, el acero, la línea aérea de bandera con todas sus rutas, y los servicios de cloacas y agua potable.

La vasta red ferrovial, que vertebraba la dilatada extensión del territorio nacional, fue suprimida. Los puertos, aeropuertos, rutas y autopistas fueron “privatizados”. Había que “vaciar” la Argentina.

Se suprimió el servicio militar obligatorio, se cerraron astilleros navales, fabricaciones militares y fábricas de aviones de la Fuerza Aérea. Se desmanteló la fábrica del misil de largo alcance “Cóndor”, la Fábrica del Tanque Argentino Mediano (TAM) y la CONEA (Comisión Nacional de Energía Nuclear) que había logrado un desarrollo admirable bajo la dirección del Almirante Castro Madero.

Las FFAA fueron reducidas a su mínima expresión, con un presupuesto insuficiente, cerrándose cuarteles a la vez que se disolvían batallones y regimientos. Se eliminaron las hipótesis de conflicto. Había que “desarmar” la Argentina.

La industria nacional cayó ante la avalancha de productos importados subsidiados o ingresados por una “Aduana Paralela”, que inundaron el mercado. Comercios, fábricas y empresas de todo tipo fueron a la quiebra. La deuda externa creció en proporciones geométricas, alcanzando niveles descomunales, en paralelo con la corrupción y el descrédito de la clase política. Había que “empobrecer” la Argentina.


Similares resultados

Las semejanzas no terminan acá, ya que también se dieron similares resultados a partir de “nuestro” Versalles.

La legión de desocupados incluyó a millones de argentinos, la mitad de la población quedó sumergida bajo la línea de pobreza y la miseria pobló las villas suburbanas. La otrora orgullosa Argentina se convirtió en un país de mendigos, pululando por las calles y hurgando entre los residuos para comer.

Surgieron los “piqueteros”, organizados y adoctrinados por grupos marxistas, encapuchados y armados con garrotes, apoderándose por la fuerza de calles, rutas, puentes y accesos, sitiando a Buenos Aires como práctica revolucionaria, tomando por asalto comisarías, ministerios, estaciones de servicio.

La corrupción de las costumbres, el auge de la droga, la perversión sexual y la inseguridad son moneda corriente en el país. Se multiplican los paros, las “tomas”, y las marchas de protesta.

Reducida a ser una republiqueta anarquizada, anémica, desarmada y en estado de indefensión, la Argentina está limitada a exportar soja y subsidiar piqueteros.

Éste es el resultado del “Diktat de Versalles” impuesto a nuestro país luego de Malvinas.


A lo largo de la historia, nuestra querida tierra argentina fue testigo del paso de muchos personajes cipayos, traidores y cobardes que descaradamente juraron con lealtad defenderla y proteger a su pueblo, pero re visionando la verdadera historia claro está que lo único que estaban y están protegiendo son sus intereses personales y el de los piratas negociantes que llenan sus bolsillos destruyendo sin piedad nuestra Patria. El pueblo, triste y desconcertado, busca entender cómo es posible que su tierra natal este sumergida en esta lamentable situación. Córdoba Despierta.

viernes, 7 de octubre de 2011

Otra vez se está endeudando Argentina para financiar el dispendio narcokirchnerista.

 por Claudio Lozano *
Los riesgos del endeudamiento

El Presupuesto tiende a promover el retorno al endeudamiento por un monto de $227.950 millones, de los cuales, $102.185 millones suponen la colocación de nueva deuda por parte del Estado Nacional.


* Director del Instituto de Estudios y Formaciòn (IEF-CTA). Diputado Nacional
A esto se agrega la sigilosa estrategia de acordar con el Club de París, que en términos presupuestarios se expresaría en el abultamiento de la cuenta de “otros” en el rubro de amortización de deudas por un monto de $43.635 millones.
El endeudamiento es un peligro sobre el que debemos alertar ya que hacia él nos encamina este Presupuesto mentiroso e irresponsable del guitarrero Amado Boudou.
Según el Presupuesto 2012, la inflación minorista de los últimos 2 años (2010 y 2011) estuvo en torno al 10% anual; y por ende se prevé que para 2012 la tasa de inflación mantendrá el mismo ritmo, en este caso del 9,4% anual. Lejos de esto, la evolución de precios se sostiene a un ritmo que ha estado en torno al 25% anual desde 2007 en adelante. (Ver Cuadro Nº2 en Informe Adjunto)
La contrapartida de la manipulación en la subestimación de la inflación es una sobreestimación del crecimiento real del nivel de actividad económica. Por ende, a la vigencia de una tasa de crecimiento de precios del 10% anual se corresponde una tasa de crecimiento del 8,3% del nivel de actividad. Una medición alternativa sobre la inflación, que considera que la misma se expande al 25% anual supone que la tasa de crecimiento del nivel de actividad difícilmente supere el 7% anual. Por ende, la tasa de crecimiento del 8,3% con que el Presupuesto dice que termina el 2011 es tan mentirosa como la inflación pero en sentido inverso: en este caso la mentira radica en el sobrecrecimiento que se estima en el nivel de actividad.
Por último, se analizan las fortalezas macroeconómicas dando cuenta de la emergencia de dos déficits gemelos, el déficit fiscal y el déficit de divisas.
En cuanto al déficit fiscal, el Gobierno Nacional ha reconocido que las cuentas fiscales presentan un déficit cercano a los $12.000 millones de pesos en su resultado financiero. El reconocimiento que se hace del déficit fiscal de 2011 se desvanece en el aire al considerar la proyección de 2012. Por arte de magia, el Presupuesto de 2012 supone que el déficit financiero se evapora y en su lugar aparece un superávit financiero de cerca de $1.500 millones. Hay elementos que muestran que la situación financiera lejos de mostrar superávit muestra un déficit financiero de cerca de $49.000 millones.

lunes, 2 de mayo de 2011

Jorge Brito, indicó que votaría a la presidente Cristina Fernández de Kirchner si se presentase en octubre.


El presidente de la Asociación de Bancos Argentinos de Capital Privado y titular del Banco Macro, Jorge Brito, indicó que votaría a la presidente Cristina Fernández de Kirchner si se presentase en octubre. Dijo que coincide con las políticas del gobierno en Economía.
Brito declaró que “votaría a Cristina Kirchner si se presentara en las elecciones” de octubre. Sin embargo, indicó que hay temas fundamentales a atender.
“Todo lo que sea subsidios hay que empezar a desinflarlo. Primero, porque tuvieron una razón en el 2002, pero no los comparto hoy”, explicó, y añadió que “tampoco se pueden sacar los subsidios de un día para el otro”.
Asimismo, dijo que “hay que generar un Indec confiable”. Sin embargo, indicó que le parece “muy razonable” el nivel de inflación real actual, así como “es razonable combatirla”.
Para los entendidos, Brito agregó: “ Prefiero tener inflación y no una deflación como tuvo Japón”.