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domingo, 27 de marzo de 2011

El FPV se atribuye victoria en Chubut.


Carlos Eliceche, candidato a gobernador de Chubut por el Frente para la Victoria, dijo que “el escrutinio oficial le otorga un resultado de 1.165 votos a favor”.
En conferencia de prensa, Eliceche solicitó que “se revea la medida que está aplicando el Tribunal Electoral Provincial para el escrutinio definitivo de los votos, y se acceda a la posibilidad de abrir todas y cada una de las urnas y hacer en ellas el conteo de voto por voto”.
De esta forma, adelantó que en caso de que el tribunal siga abriendo sólo las urnas con denuncias de irregularidades, y no todas como reclama el FPV, se recurrirá ante el máximo tribunal de la Nación.
“Las única forma de aventar las dudas que presenta el proceso es la apertura de la totalidad de las urnas”, y el recuento total de los sufragios ante las “irregularidades detectadas en el escrutinio final de los votos”, agregó.
“Hasta el momento, el FPV obtiene en Trelew, Rawson y Puerto Madryn un resultado favorable en el escrutinio definitivo” manifestó Eliceche.
El tribunal electoral de la Legislatura de Rawson ratificó la decisión tomada ayer de anular, a pedido del FPV, la urna 174 en la que votaron 269 ciudadanos y en donde existían 25 boletas más que sobres electorales.
La anulación había sido apelada por el oficialismo provincial del PJ-Modelo Chubut, que responde al gobernador Mario Das Neves, pero fue retificada hoy por unanimidad por el Tribunal Electoral.
En tanto desde el oficialismo provincial, los candidatos a gobernador y a vice, Martín Buzzi y César Mac Karthy, coincidieron por su parte en acusar al FPV y a medios de difusión nacionales de “instalar una idea de fraude que no es tal”.
El oficialismo había negado la existencia de irregularidades, argumentando que se trataban de “errores humanos aislados” en la confección de planillas y actas de escrutinio.

sábado, 26 de marzo de 2011

Sigue el sainete del escrutinio en Chubut.



Según publicó el diario Crónica, “El oficialismo de la provincia utilizó la policía local durante el escrutinio para transmitir datos a la Junta Electoral, según el Kirchnerismo.  El candidato del Frente para la Victoria recuperó otros 59 votos y la brecha se acorta”.
Eliceche  manifestó que “tras la revisión de las urnas de ayer sumó otros 59 votos y, según calcularon en su sector, achicó la brecha a poco más de 500 votos”. “Si están tan seguros de que ganaron ¿por qué se niegan a abrir las urnas?”.
El apoderado del FpV, Blas Mesa Evans,  aseguró que “el pedido lo hacemos porque son demasiados errores que a esta altura nos hacen suponer que las actas y los telegramas se confeccionaron mal en la mayoría de los casos”.
El Tribunal Electoral Provincial desestimó el pedido  porque “lo consideró cosa juzgada”, y recordó que “el miércoles se dictaminó que sólo se abrirán las urnas en las que no coincidan los datos del acta de escrutinio con el telegrama”.
Daniel Arripe, vocero de  Carlos Eliceche,  mantuvo hoy en un diálogo con radio América que “en las elecciones del pasado 20 de marzo votaron hasta los muertos y los presos, por lo que este proceso fue totalmente irregular”. “Necesitamos más elementos de prueba de que hubo dolo, pero acá votaron hasta los muertos y los presos, este proceso fue totalmente irregular”. “Queremos que el tribunal abra las urnas, se cuente voto por voto y saber cuántas veces apretaron las mismas teclas porque los `errores humanos` siempre fueron a favor del Peronismo Federal”. “Planteamos que esto no es transparente, quedó manchado con el escrutinio”.
Además agregó que “ayer se descubrió un telegrama original de la Policía de Chubut de que iba primero al Partido Justicialista antes que al centro de cómputos, inclusive estaba la dirección del partido, se usaron bienes en beneficio de un partido político”.
“El responsable es el Jefe de Policía, es decir que hubo una maniobra orquestada por el gobernador Das Neves para usar los bienes del Estado en beneficio propio, es un delito grave que hoy vamos a denunciar”.
Arripe también afirmó que “por primera vez en la vida democrática de Chubut, el Canal 7 oficial de Rawson pasó un partido de fútbol y una película, los chubutenses se enteraron que había elecciones por los canales de Buenos Aires”.
“Nos llamó la atención que no se daban los cómputos en pantalla, empezamos a sospechar, y hoy podemos decir que hubo un fraude apañado por De Narváez, Graciela Camaño y Felipe Solá, para aparecer con una victoria en los diarios del lunes”.

sábado, 23 de octubre de 2010

El rescate de los mineros chilenos es producto del libre mercado.

El capitalismo salvó a los mineros

Hay que decirlo. El rescate de los mineros chilenos es una enorme victoria para el capitalismo de libre mercado.

Por Daniel Henninger



Entre la ilimitada alegría humana por el rescate de los mineros, puede parecer maleducado decir algo así. Es maleducado. Son tiempos maleducados, y lo que está en juego es mucho.

En Estados Unidos, con una tasa de desempleo del 9,6%, un electorado notablemente molesto acudirá a las urnas dentro de poco y rechazará a un partido político a favor de otro. El presidente de Estados Unidos hace campaña por todo el país haciendo el mismo comentario en casi todas partes:

"La idea básica es que si tenemos una fe ciega en el mercado y dejamos que las corporaciones hagan lo que quieran y dejamos que los demás se las apañen por su cuenta, entonces América de alguna manera va a crecer y prosperar automáticamente".

Sí claro. Ésta es una caricatura de la idea básica, pero básicamente es correcta. Pregúntenselo a los mineros.

Si estos mineros hubieran estado atrapados a 700 metros de profundidad hace 25 años en cualquier sitio del planeta, estarían muertos. ¿Qué pasó en los últimos 25 años que significó la diferencia entre la vida y la muerte para esos hombres?

La respuesta corta: el cabezal del taladro de Center Rock.

Ese es el taladro milagroso que llegó hasta los mineros atrapados. Center Rock Inc. es una compañía privada de Berlin, Pensilvania, con 74 empleados. La perforadora que usó el taladro fue construida por Schramm Inc. en West Chester, Pensilvania. Al tener conocimiento del desastre, el presidente de Center Rock, Brandon Fisher, llamó a los chilenos para ofrecer su taladro. Chile aceptó. Los mineros están vivos.

La respuesta larga: El taladro de Center Rock, hasta este momento no mostrado aún en sitios web como Engadget o Gizmodo, es de hecho una resistente pieza de tecnología desarrollada por una pequeña compañía que está en el negocio para hacer dinero, para obtener ganancias. Por eso innnovaron en la perforación con martillos. Si hacen dinero, pueden hacer más innovaciones.

Esta dinámica entre innovación y ganancias está por todas partes en la mina chilena. El cable de alta resistencia que giraba alrededor de la rueda colocada sobre esa simple plataforma es alemán. Japón proveyó el cable de fibra óptica superflexible que unía a los mineros con el mundo exterior.

Un destacable artículo del periodista del Journal Matt Moffett era un compendio de las sorprendentes cosas que aparecieron en el desierto de Atacama desde las distantes esquinas del capitalismo.

Samsung, de Corea del Sur, proveyó un teléfono celular que tiene su propio proyector. Jeffrey Gabbay, el fundador de Cupron Inc. en Richmond, Virginia, entregó medias hechas con fibra de cobre que consumían las bacterias de la comida y minimizaban los olores y las infecciones.

El ministro de Salud de Chile, Jaime Manalich, dijo "Nunca me había dado cuenta que esas cosas realmente existían".

Así es. En una economía abierta, usted nunca sabrá que hay por ahí en la vanguardia del desarrollo de esta u otra industria. Pero la realidad detrás de los milagros es la misma: alguien innova con algo que es útil, gana dinero con ello y vuelve a innovar o alguien diferente supera ese invento. La mayor parte del tiempo, nadie lo nota. Todo lo que esto hace es crear empleos, riqueza y bienestar. Pero sin este sistema funcionando en el trasfondo, sin el progreso que año tras año se asienta en esas innovaciones capitalistas, esos mineros atrapados estarían muertos.

Algunos pueden disgustarse por estos triunfalistas comentarios sobre el capitalismo de libre mercado. ¿Porqué hacerlos ahora?

Aquí está el porqué. Cuando una catástrofe como ésta ocurre —otras que vienen a la mente son la explosión del pozo marino de BP, el huracán Katrina, varios desastres en China— los gobiernos ponen todas sus fichas en el medio de la mesa. Chile tiene éxito (se reconstruyó tras el terremoto de febrero a una velocidad fenomenal). China tropieza. Dos administraciones estadounidenses dejan al público ansioso a medida que se tambalean tratando de salir del lío.

Aún así, lo que la clase política entiende es que todos estos desastres se diluyen finalmente y que la vida en un país desarrollado vuelve a una normalidad tolerable. Si la administración Obama se niega a completar los acuerdos de libre comercio con Colombia, Corea del Sur y Panamá, no pasa nada. Es solamente política.

Pero eso no es verdad. Enderezar la economía de un país es más importante ahora que en ningún otro momento desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Chile, Colombia, Perú y Brasil se están adelantando al resto de sus desventurados vecinos sudamericanos. China, India y otros están simplemente copiando o comprando los logros de Occidente.

Estados Unidos tiene un gobierno guiado por una mentalidad obsesionada por los millonarios y dado a burlarse de "nuestra ciega fe en el mercado". En un mundo que se mueve a gran velocidad, lleno de países que quieren alcanzarnos o superarnos, este tipo de política es una perdida de tiempo.

El rescate de los mineros es un momento emocionante para Chile, una demostración de su creciente estatus. Pero estoy pensando en ese equipo de 74 personas, en Berlín, Pensilvania, cuyo taladro abrió la tierra para liberar a los mineros. Usted sabe que hay decenas de miles de historias como ésta en Estados Unidos tan grandes como Google y pequeñas como Center Rock. Me alegro que una de ellas ayudó a salvar a los chilenos. Lo que se necesita ahora es un nuevo modelo económico estadounidense que permita a nuestros innovadores rescatarnos al resto de nosotros.