República Argentina El objeto de ésta es solicitarle una entrevista con carácter urgente debido a las numerosas necesidades insatisfechas que padecen muchos de nuestros paisanos. En efecto, los argentinos radicados en este maravilloso suelo soportamos numerosos actos de discriminación que nos convierten en ciudadanos de tercera categoría cuando su sabia Constitución afirma que todos los hijos de este Mundo somos iguales. Eso no es así. A los argentinos les está vedada la venta callejera y ambulante mientras que los nativos no tienen inconvenientes en ofrecer desde ropa interior hasta vestidos, zapatillas, DVD ilegales, artículos electrónicos, teléfonos celulares y cualquier producto que al Señor Canciller se le pueda ocurrir. Si un argentino se atreviese a extender un mantel en la vereda para ofrecer su mercancía a los transeúntes, de inmediato sería arrestado por la policía. ¿No es eso discriminación? También es penoso nuestro ingreso a los hospitales públicos porque se encuentran arrebatados de nativos que suelen esperar hasta tres meses para poder ser atendidos. ¿No es eso discriminación? Exigimos que el gobierno de este país disponga de hospitales para nuestra exclusiva atención. Por último, el gobierno (en realidad no sé bien si el nacional, municipal o vaya uno a saber quién – en este país todo se encuentra muy mezclado–) ha ordenado censar a los nativos para entregarles una vivienda. ¿Y nosotros? Otra vez la discriminación. Y este último punto es el que más me preocupa porque de acuerdo a lo que se votó en la misma asamblea en que fui electo, nuestros compatriotas van a exigir la entrega de una vivienda a como dé lugar. Y para que no queden dudas le aclaro que no quieren trabajo sino una vivienda que la sabia Constitución de este gran país nos debe porque como se sabe “En donde hay una necesidad, existe un derecho” y nosotros, los argentinos que vivimos en este suelo desde hace generaciones, lo tenemos. Por último, le pido tenga a bien ordenar la creación de un consulado argentino en la Ciudad de Buenos Aires, resolución que le aseguro será muy bien recibida por los compatriotas residentes. Sin más, a la espera de su contestación y saludándolo con toda consideración, se despide JUAN SALINAS BOHIL |
sábado, 18 de diciembre de 2010
Carta al Canciller Héctor Timerman.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Represión racial en Formosa.
(AW) A sólo dos días de que la policía reprimiera salvajemente a los qom, la Presidente de la Nación dialogó amablemente por videoconferencia con Gildo Insfrán, gobernador de Formosa desde 1995. O Cristina Fernández desconocía lo que había pasado en esa provincia o desconoce los derechos de los pueblos originarios, o simplemente no les interesa.
Sábado 27 de noviembre de 2010
Por Darío Aranda
¿Derechos humanos?
El diaguita Javier Chocobar fue asesinado en Tucumán el 12 de octubre de 2009. Sandra Juárez, campesina santiagueña, murió el 13 de marzo de 2010 cuando enfrentaba una topadora. El qom Roberto López fue asesinado el 23 de noviembre cuando la policía de Formosa reprimió un corte de ruta donde se reclamaba por tierras ancestrales. El gobernador Gildo Insfrán es aliado incondicional del Gobierno Nacional. Quizá por eso ningún funcionario del Gobierno cuestionó la represión al pueblo originario. Al contrario: el jueves al mediodía la presidenta Cristina Fernández de Kirchner compartió una videoconferencia con Insfrán, transmitida en directo por Canal 7. Abundaron las sonrisas y felicitaciones por la inauguración de una obra eléctrica. Ninguna mención hubo sobre el asesinato. En ese mismo momento, en la comunidad indígena se daba sepultura a Roberto López y el discurso gubernamental de defensa de los derechos humanos entraba, quizá como nunca antes, en el mundo de la hipocresía.
"Este Gobierno no reprime la protesta social". Lo dijo el ex presidente Néstor Kirchner infinidad de veces. Lo repitió (y repite) la Presidenta , ministros, legisladores. Siempre fue una afirmación cuestionada por sectores sociales de izquierda y siempre fue, también, la bandera de los intelectuales orgánicos del kirchnerismo. Ningún intelectual o periodista que apoya este Gobierno denunció el asesinato y la directa vinculación del gobierno nacional. Algunos, los menos, llegaron hasta Insfrán. Pero no a la responsabilidad de la Casa de Gobierno.
Gildo Insfrán fue vicegobernador de Formosa entre 1987 y 1995. Ese último año asumió la gobernación, cargo que mantiene hasta la actualidad. Veintitrés años en el poder provincial. Nada que envidiar a los gordos sindicales. Insfrán apoyó a Menen, a Rodríguez Saa y a Duhalde. Y fue de los primeros gobernadores en respaldar a Néstor Kirchner. Sobrevinieron siete años de apoyos mutuos.
Dentro de los espacios indígenas de Argentina, Formosa es vista como uno de los paradigmas de la represión y hostigamiento permanente. Desde hace décadas las comunidades y organizaciones sociales denuncian el régimen, que muy poca difusión tiene en los medios de tirada nacional. "Exigimos respeto" es el título de la investigación de Amnistía Internacional sobre la situación de los pueblos originarios de Formosa, donde describe la violación sistemática de derechos humanos, el despojo de territorios ancestrales, la pobreza estructural y un aparato político-estatal que margina y coacciona a los pueblos indígenas. Durante dos años Amnistía trabajó junto a comunidades originarias de la provincia y comprobó la violación de derechos constitucionales, omisiones del derecho internacional, maltrato y discriminación institucional, y coacciones propias de la dictadura militar: seguimientos policiales intimidatorios, amenazas anónimas y secuestro de personas. "El gobierno provincial no sólo ha contribuido a la violación de derechos, sino también a reforzar la situación histórica de discriminación, exclusión y pobreza de las comunidades indígenas", afirma Amnistía.
La Jefatura de Gabinete, el Ministerio de Justicia, el Ministerio del Interior y el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (dependiente de Desarrollo Social) recibieron la investigación de Amnistía. Nada hicieron.
En abril de 2009, y durante un prolongado corte de ruta, indígenas del Pueblo Wichi también murieron en la ruta formoseña. María Cristina López, de 22 años, y Mario García, de 48. Ambos pedían lo mismo que la Comunidad La Primavera, respeto a sus derechos (consagrados por frondosa legislación nacional e internacional) y, sobre todo, exigían territorio. Murieron de mezcla de hambre, frío y enfermedades curables en centros urbanos. Los medios nacionales no dieron cuenta de esas muertes. Muchos menos el gobierno nacional.
Cuando se trata de pueblos indígenas se ejercita un doble estándar: los derechos humanos son para sectores urbanos, medios y, en lo posible, blancos. Esa discriminación la denuncian desde hace años los pueblos originarios, pero tuvieron que contar con una "voz autorizada" para amplificar su pesar: "El genocidio indígena está invisibilizado por una cuestión de clase social y de etnia", afirmó en 2008 el juez de la Corte Suprema de Justicia Raúl Eugenio Zaffaroni. Y retrucó: "En la última dictadura militar se avanzó sobre un sector de clase media activo en política, inclusive con un segmento universitario. Por ello se lo reconoció fácilmente como genocidio. Todo depende del sector social que sufre la represión y de su capacidad para hacerse oír en público".
Chocobar, Juárez y López, sólo tres de una larga lista, no eran clase media urbana. Sus muertes no cuentan (para muchos sectores) como violación a los derechos humanos.
Luego del asesinato de Mariano Ferreyra, oficialismo y oposición se tiraron culpas sobre quién cargaría con la muerte y el costo político. La clase política y la corporación periodística tiraron pescado podrido según su conveniencia. Todos querían despegarse de José Pedraza. Luego de la represión formoseña nadie del oficialismo necesitó esbozar una diferencia. Asumen, y actúan en consecuencia, que el kirchnerismo es Insfrán, que Insfrán es el kirchnerismo. Y que el costo político y social del asesinato indígena no se asemeja a otras muertes. Un indígena no es comparable, creen, con María Soledad Morales, Carlos Fuentealba, Darío y Maxi. Un asesinato indígena pareciera no tener costos políticos.
Sin embargo, la complicidad de Cristina Fernández de Kirchner con Gildo Insfrán no es la mayor responsabilidad con la que debe cargar el kirchnerismo. Las causas profundas de la represión a los pueblos originarios y las comunidades campesinas es el modelo extractivo: monocultivo de soja, minería a gran escala, monocultivo de árboles, agro-combustibles y el avance de la frontera petrolera son políticas de Estado. El menemismo creó la ingeniería legal para esas industrias, y el kirchnerismo es la continuidad y profundización de ese modelo extractivo.
Sólo dos ejemplos concretos: el monocultivo de soja y la minería nunca antes crecieron tanto como en estos últimos siete años. Nunca antes se usaron tantos agroquímicos, se desmontó y se explotó recursos naturales como en la última década. Y el avance de estas industrias implica el avasallamiento de las poblaciones rurales pobres, con la violación de derechos humanos a cuesta.
En Argentina, y también en el continente, el modelo extractivo avanza y se fortalece con el apoyo de los gobiernos provinciales y nacional.
Los pueblos indígenas y campesinos tienen múltiples diferencias, pero una gran coincidencia: la necesidad del territorio, y el convencimiento para defenderlo. La conflictividad rural es una consecuencia lógica, y la represión es la respuesta estatal y privada a esa resistencia.
Salta, Misiones, Santiago del Estero y Chaco no tienen mucho que envidiar a Formosa en cuanto al tratamiento represivo de campesinos e indígenas. Todas provincias alineadas con el gobierno nacional. Al igual que San Juan y La Rioja , donde la represión recae sobre asambleas socio-ambientales que rechazan la minería. La oposición también hace lo suyo: Neuquén, Río Negro y Chubut siguen el ejemplo represivo de Formosa y tampoco merecen la crítica de la Presidenta.
La muerte de Néstor Kirchner fue el hecho que motivó a intelectuales y periodistas para repasar y remarcar las justas medidas que el Gobierno tomó en favor del pueblo.
El asesinato de Roberto López, originario del Pueblo Qom, debiera ser (al menos para quienes dicen estar del lado del pueblo) el momento justo para denunciar la violación de derechos humanos y, sobre todo, la complicidad política que ocasiona esos asesinatos.
Optar por el silencio es muy parecido a decir que los pueblos originarios "algo habrán hecho".
http://darioaranda.wordpress.com/2010/11/28/%C2%BFderechos-humanos/
Darío Aranda
jueves, 4 de noviembre de 2010
La concepcion retrograda de Evo Morales.
| Bolivia: El conservadurismo del cambio |
| Nov-02-10 - por Daniela Espinoza (Pulso) Suena paradójico, pero todo parece indicar que las determinaciones ideológicas que están detrás de las actitudes del Gobierno frente a la libertad de expresión y la sexualidad tienen que ver con una visión idealizada y puritana de lo originario frente a lo exógeno.Si algo han creado leyes recientes aprobadas por el Gobierno y algunos proyectos de Ley que eventualmente podrían ser considerados en sesiones de la Asamblea Legislativa Plurinacional es una atmósfera que algunos analistas no han vacilado en calificar de opresiva. Y es que la Ley Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación, particularmente los polémicos artículos que, según el gremio periodístico, evidencian la intención de limitar la libertad de expresión, así como borradores de normas puritanas que apuntan a evitar la difusión de obscenidades, por lo menos plantean una interrogante respecto al denominado proceso de cambio. ¿Cambio para ir hacia el futuro o cambio para volver al pasado? El sociólogo y ex periodista Rafael Loayza afirma que el socialismo del siglo XXI ha devenido en conservadurismo del siglo XIX, todo ello "basado en la existencia de un enemigo neoliberal, neocolonial, supuestamente ubicado en el otro extremo del proceso revolucionario", y aclara que esa es una característica de gran parte de los procesos revolucionarios. Aparentemente, y desde esa perspectiva, los ideólogos del MAS considerarían que para recuperar el espíritu de la nación, debe reivindicarse la autenticidad de lo originario y luchar contra lo exógeno, percibido "como una especie de opresión de la colonización". Incluso en una entrevista con la cadena informativa internacional Telesur, el ministro de Autonomías, Carlos Romero, afirmó que un Gobierno indígena era mejor que uno neoliberal, simplemente porque la gente que lo integraba reunía mejores cualidades: "más honestidad y más eficiencia". "Esto es como pensar que la característica genética podría determinar cuán mejor puede ser una raza que otra, lo cual es llegar al racismo por otra vía. Se trata de una idea racista que no debería ser sancionada porque es una opinión, de la misma manera en que un libro como Pueblo enfermo, de Alcides Arguedas, no debe ser censurado, ya que también es una opinión", añade Loayza.Desde esa perspectiva, todo lo que viene de afuera sería considerado un ataque a lo originario. Si tuviéramos que definirlo en términos psicológicos habría que decir que se trata de una "ansiedad pre-moderna, que concibe sólo lo originario como verdadero", añade Loayza. Bajo esa lupa, no es extraño, por ejemplo, que la estética "occidental", que se refleja en la moda o en los estereotipos de belleza, sea considerada como una amenaza y surjan voces, como la de algún senador masista, proclives a incluir la sensualidad de una modelo con poca ropa dentro de la categoría de obscenidad. De manera coincidente y como parte de este clima "conservador", se ha cuestionado a un presentador de televisión, Sixto Nolasco, que reúne tres características muy claras: extranjero, gay asumido y migrante en una región adversa al Gobierno. A la luz del análisis de Loayza, podría decirse que Nolasco es un símbolo de lo exógeno y, por lo tanto, peligroso, más allá de que este personaje haya utilizado un lenguaje determinado –no adecuado– para referirse a las principales autoridades del país. "Es que la lógica es controlar todo lo que tiene un origen externo. Por eso, se llegó incluso a hablar de que no debían transmitirse telenovelas hechas en otros países, porque no reflejan la realidad auténtica del país, como si todo lo de fuera contaminara lo originario", añade. Según Loayza, lo ocurrido con Sixto Nolasco tiene un componente fundamental: "la xenofobia, ya que un extranjero no puede hablar de nosotros y mucho menos del Presidente. En ese caso en particular se puede ver la intolerancia a la que lleva la idealización de lo indígena". Asimismo, dice que no deja de llamar la atención que se ataque lo supuestamente obsceno, en una búsqueda de dignificar el papel de la mujer, mientras que no se hacen planteamientos sobre temas centrales de esa búsqueda, como sería tratar el tema de la prostitución. Según el miembro del grupo Comuna Oscar Vega, hay que entender lo originario no como el principio del principio, sino como una necesidad y una urgencia de reconstituir orígenes, desde una perspectiva lingüística, de valores, etc. Antes de considerarlo como un rasgo pre-moderno, habría que plantearlo como post-moderno, no porque se haya superado la modernidad, sino porque se deja en suspenso la misma, asumiendo que hay otras temporalidades alrededor de ella. Desde esa perspectiva, añade, lo originario debe ser visto como un tema de actualidad, del aquí y del ahora, como una necesidad de restituir no una, sino distintas formas de actitud identitaria. La necesidad de la reconstitución identitaria no puede partir de un imaginario de Bolivia y de lo boliviano –entendido imaginario como el desconocimiento de lo que es en verdad el país–. Desde esa perspectiva, añade, se hace interesante observar el debate para definir cuál es la frontera entre lo que es de adentro y lo que es de afuera, la misma que no puede hacerse desde un debate fundamentalista. "Mucha gente ha querido entender el debate sobre la descolonización como si fuera lo externo impuesto a lo interno, dando por hecho que ya existe un interno", dice Vega mientras sustenta que cuando se habla de tareas de descolonización en realidad se hace referencia a distintas formas de dominación y de poder que tanto el país como otros del mundo han vivido por siglos, no sólo en temas políticos, económicos sino también culturales. Desde esa perspectiva, el discurso sobre el nacionalismo planteado desde 1952 se ha expresado de distintas maneras hasta ahora, pero siempre con el objetivo de resolver a partir de un imaginario de lo nacional un conflicto latente de desigualdad, discriminación de otras culturas que se fusionan con las diferentes naciones y pueblos. "El mayor peligro es querer ver al colonialismo como un problema externo a Bolivia, cuando en realidad está inserto en cada uno de nosotros y lo podemos verificar a través de la discriminación entre el que sabe y el que no sabe, el que tiene y el que no tiene, etc.", señala. Vega añade que las declaraciones que en los últimos días han salido sobre temas de sexualidad, cultura y ciertos hábitos de la sociedad boliviana expresan opiniones personales de ciudadanos, que en el momento cumplen funciones públicas; pero que de ninguna manera representan la visión global del Gobierno. Sin embargo, las opiniones y la controversia que ellas generan en la sociedad ponen al descubierto la urgente necesidad de debatir sobre ese tipo de temas, además de las características y políticas que llevan adelante las instituciones y por ende sus autoridades, explica Vega. "Es importante aclarar que las opiniones vienen de un senador no del Senado y son opiniones que tal vez vale la pena discutir, no por considerar que el mencionado senador tenga razón, sino por la polémica que los temas tocados provocan en la sociedad", dice a tiempo de observar que generalmente las decisiones se toman a nombre de alguien que no está presente, como en el caso del polémico artículo 15, en el que ni siquiera se sugirió la participación de los directamente involucrados, como son los adolescentes. |
lunes, 11 de octubre de 2010
Controvertida Ley antidiscriminacion en Panama.
PANAMÁ, 02 Oct. 10 (ACI).-Al ser consultado sobre un proyecto de ley que ha sido presentado a la Asamblea Nacional que pretender castigar con multas de hasta cinco mil dólares, cárcel de hasta un año por "ofender o burlarse" de homosexuales, e incluso inhabilitación para funciones públicas, el Arzobispo de Panamá, Mons. Domingo Ulloa, consideró que esto es "jugar con candela" y reiteró su rechazo a equiparar las uniones homosexuales con el auténtico matrimonio formado por un hombre y una mujer.Sobre este proyecto que aún no está en debate y en declaraciones a RPC Radio, el Prelado consideró que si bien es cierto es necesario trabajar en una cultura de respeto a los demás, el tema de las uniones entre parejas del mismo sexo y la creación de una ley contra la "discriminación" homosexual, "es jugar un poco con candela"."En primer lugar nuestros pueblos tienen valores muy distintos que es necesario respetar y preservar", expresó y denunció que ante conceptos que aparecen como moralidad actual, "por muy modernos que nosotros seamos, no podemos aceptar".Para Mons. Ulloa es más importante la idea que se le da a los niños con este tema: "Yo siento que es un poco, jugar con candela, es peligroso que llamemos la atención a esto, lo mismo que estas leyes de discriminación, una ley no se puede legislar para determinados grupos, y las leyes a veces se prestan para otras cosas... rechazamos contundentemente todas estas situaciones que pueda darse de uniones entre personas del mismo sexo", sentenció.Sobre este proyecto, el diputado del Partido Panameñista y miembro de la Comisión de Gobierno que debe analizar el mencionado proyecto antes de someterlo a debate en la asamblea, Adolfo Valderrama, calificó de "innecesaria" la propuesta. "Yo como miembro de esta comisión daré mi punto de vista, mi voto será en contra dado a que no se justifica ese anteproyecto de ley bajo ese escenario", señaló a La Estrella Online.De otro lado la reconocida especialista de conducta humana, la psicóloga Geraldine Emiliani, explicó que el proyecto en mención es "peligroso" por coarta la libertad de comportamiento y expresión. En declaraciones al mismo diario, la experta dijo que "si hablas mal de un homosexual y por haber ofendido a un homosexual, irás a la cárcel, esto es una cosa muy peligrosa. Cada uno es dueño de sí mismo, claro, hay que conducirse bien, no agredir ni ofender, pero no es verdad que una ley me va a decir que es lo que tengo que hacer".Rotundo rechazoDe otro lado, el Movimiento Pro-Familia y Pro-Valores conformado por católicos y cristianos de distintas denominaciones, dio a conocer la "Declaración de Panamá" en la que expresan su rotundo rechazo al citado proyecto que pretende imponer la ideología de género en el país hasta llegar a la aprobación del mal llamado "matrimonio" homosexual y así a la descomposición social.El texto advierte que "esta ideología extranjera pretende penalizar con multa y cárcel a las personas heterosexuales e incluso, a los pastores y sacerdotes que predican en contra de cualquier naturaleza o clase de pecado, lo cual va contra el derecho de culto y la libertad de expresión, todo ello disfrazado de legislación pro derechos humanos".Tras expresar su confianza en que la asamblea declare el proyecto improcedente, la declaración indica que las razones morales sobran, pero que son también abundantes las razones jurídicas para rechazar esta iniciativa, ya que, para comenzar, las leyes, la Constitución y el Código de Familia de Panamá reconocen el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.Seguidamente precisa que "no pueden ser aplicadas las normas penales al gusto o a la medida de un grupo en particular o a la solicitud de algunos pocos en razón de variables como sus sentimientos, inclinación o gusto sexual. Tiene que ser en base a delitos tipificados, y a las agravantes que correspondan". "Si alguien o una minoría del conglomerado social piensa que se debe legislar conforme a su preferencia sexual o gustos personales, allí es el punto en donde nuestros diputados que fueron elegidos por nuestra mayoría ciudadana, deben decidir si lo que prometió este gobierno como Cambio, es legislar para destruir a la propia sociedad, y acabar con la familia y el matrimonio, al que por ley, están obligados a proteger y al que por ley, están obligados a legislar pro familia, pro valores".Tras reiterar que los firmantes buscan por encima de todo defender a la familia, expresan la disposición de "pastores, sacerdotes, iglesias y organizaciones que están preparados y disponibles para atender" a los homosexuales que busquen ayuda para enfrentar su situación.
sábado, 9 de octubre de 2010
Protesta masiva de la prensa en Bolivia.
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(8/10/2010) Todos se manifestaron de la misma forma a excepción de La Razón y el diario Cambio. Evo Morales resaltó que “está garantizada la libertad de expresión”.
En respuesta a un polémico proyecto de ley antirracista varios de los diarios bolivianos publicaron sus tapas en blanco para manifestar su descontento con la medida. Los medios de comunicación consideran que la iniciativa vulnera la libertad de expresión.
El proyecto, que se tratará el próximo jueves en el Senado, propone sancionar a aquellos medios de comunicación que difundan o autoricen la publicación de ideas racistas o discriminadoras. Ante esta medida, los diarios decidieron publicar sus portadas en blanco con la frase: “No hay democracia sin libertad de expresión”.
Dentro de las sanciones a los medios que publiquen ideas racistas o discriminadoras se incluyen desde multas económicas hasta el cierre de los mismos. Por su parte, el presidente Evo Morales consideró que “la libertad de expresión está totalmente garantizada”, pero a la vez resaltó que no permitirá que “con el pretexto de libertad de expresión, podamos practicar el racismo y la discriminación”.