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jueves, 30 de diciembre de 2010

HUELGA DE HAMBRE DE LOS INDIGENAS QOM.

UNA SEMANA DE HUELGA DE HAMBRE DE LOS INDIGENAS QOM
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BUENOS AIRES, 29-12 - Cinco integrantes de la comunidad originaria qom cumplirán mañana una semana de huelga de hambre en reclamo de justicia por la represión durante el desalojo violento de una carretera en la provincia de Formosa, norte de Argentina, que causó la muerte de dos personas.

Después de la represión del 23 de noviembre a la comunidad qom La Primavera, cuando murieron Roberto López y un policía, el dirigente Félix Díaz y otros integrantes de ese pueblo viajaron a Buenos Aires para pedir al gobierno nacional su intervención y garantías de seguridad y justicia para su gente. El reclamo original por el que ocupaban la carretera nacional desde mediados de año era el de tierras ancestrales expropiadas por familias poderosas de la provincia. Ante la ausencia de respuestas y la indiferencia del gobierno nacional, Díaz inició una huelga de hambre junto a cuatro miembros de la comunidad qom. Para ello se instalaron en carpas en pleno centro, en una plazoleta ubicada en el cruce de las avenidas 9 de Julio y de Mayo.
Díaz dijo hoy a ANSA que temen un desalojo en plena capital dado que el sábado largará desde allí el rally Dakar. Para el lunes se había anunciado que Díaz sería recibido por el ministro del Interior, Florencio Randazzo.

Pero a la hora pautada, el presidente del Instituto Nacional contra la Discriminación, Claudio Morgado, le comunicó que Randazzo no lo recibiría, sino que lo harían él y el secretario del Interior, Mario Barbosa Moreira. Díaz se negó al encuentro.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Atacan a periodista en Cordoba.

Córdoba
Ataque a la prensa durante la represión a estudiantes

(AW) Las agresiones a periodistas de medios alternativos, durante la represión a los estudiantes cordobeses que exigían que no se aprobara la Ley 8113, es un claro ataque contra quienes vienen denunciando y acompañando el reclamo del movimiento estudiantil.



Córdoba, Lunes 20 de diciembre de 2020 (Indymedia)

Denunciamos ataque planificado a la libertad de prensa

Por Colectivo Indymedia Córdoba

Los hechos de ataque a la prensa ocurridos el miércoles 15 de diciembre de 2010 en las inmediaciones de la legislatura cordobesa, en un marco represivo, no deben considerarse como agresiones aisladas, sino como un accionar planificado por parte de la policía que, bajo las órdenes del ejecutivo provincial, intentó evitar que queden registros de la brutal agresión a lxs estudiantes.

No fue casual que los agredidos fuéramos corresponsales de medios alternativos, ya que en la disputa de contenidos y discursos durante todo el proceso de lucha estudiantil contra la modificación de la Ley 8113, fuimos quienes expresamos y visibilizamos los pensamientos, sentires y acciones del movimiento estudiantil.

Merecería un párrafo aparte el análisis del rol cumplido por los medios alternativos durante el desarrollo de todo el conflicto, pero no es ésa nuestra intención con esta denuncia pública sobre el ataque que recayó sobre los mismos el pasado miércoles.

Quienes hemos participado dando cobertura en distintas movilizaciones y represiones, nunca fuimos agredidxs por parte de la policía de esta forma tan grotesca, artera y fascista.

El gobierno y su policía conocen bien nuestros puntos de vista. Saben que no podemos ser manipuladxs, acalladxs y que no claudicaremos, ya que, como dijo Rodolfo Walsh, nuestro compromiso es "dar testimonio en momentos difíciles". Y es por ello que apelan al ataque represivo, al modo delictivo para pretender en vano acallar nuestras voces y miradas, nuestro pensar, nuestro hacer.

A continuación ponemos a disposición los relatos que conocemos de los distintos ataques sobre la prensa alternativa la tarde del 15 de diciembre en las inmediaciones de la legislatura de Córdoba.

Testimonio de José Fernández | Corresponsal de Indymedia Córdoba
La tarde del 15 de diciembre me encontraba en las afueras de la legislatura cordobesa cubriendo la marcha estudiantil contra la inminente aprobación del anteproyecto de reforma de la Ley 8113. Cuando la columna estudiantil fue repelida por la guardia de infantería sobre la calle Deán Funes casi esquina Plaza San Martín, mi punto de cobertura acordado con mis compañerxs de Indymedia era al lado de los policías, ya que sabíamos de la metodología de detención que se produce dentro de su núcleo de seguridad, en este caso el interior de la legislatura. NO fue sorpresa para mí ver como traían a los golpes, causando mucho daño físico, a lxs estudiantes y docentes detenidxs. Es en ese contexto que con mi cámara digital estaba filmando la represión cuando un oficial de policía pasa corriendo a mi lado y me arrebata la cámara, dándose a la fuga, tratando de ocultarse entre el resto de los agentes presentes en el lugar.

Ante tamaño ataque sobre mi derecho de ejercer la libertad de prensa, corrí tras el policía al cual pude alcanzar dando fin a su fuga. Al caer al piso junto con el agente, el resto de los policías que lo acompañaban comienzan a patearme en el piso, tal como se puede observar en la filmación emitida al aire por Canal 12. Esta acción represiva y desmedida sobre mi cuerpo finalizó gracias a la acción solidaria de otros corresponsales presentes en el lugar (Salguero fotógrafo de la Voz del Interior, un técnico de canal 12 y mi compañero de Indymedia presente en el lugar), quienes exigieron que frenen la golpiza y que me devuelvan la máquina. Luego un agente de policía se acercó a devolverme mi herramienta de trabajo, pero ésta ya se encontraba sin pilas, con lo cual no pude continuar trabajando en el momento de máxima represión policial sobre docentes y estudiantes.

Testimonio de Pablo Delgado | Colectivo Comunicacional Malaprendidxs (Escuela de Ciencias de la Información)
Mi nombre es Pablo Delgado y me encontraba presente en el momento en que los manifestantes que marcharon en repudio a la reforma educativa llegaron a la legislatura. Allí varios grupos de infantería y de la policía provincial ejecutaron la llamada "táctica tenaza", alrededor de 30 efectivos tomaron por la espalda a los estudiantes y docentes, iniciando una represión fuera de todo respeto a la integridad física de las personas. Fruto de esa estrategia, los uniformados "chuparon" a cerca de 12 manifestantes, golpeando y amenazando a todo aquel que estuviera cerca. Pero la impotencia, que se transformó en miedo, y que luego se transformó en solidaridad, hizo reaccionar al resto de los estudiantes que acorralaron a los agentes represores y en un enfrentamiento cuerpo a cuerpo, evitaron que fueran más los detenidos.

En ese momento yo me encontraba filmando a unos 5 metros de la línea de infantería. Me encontraba filmando porque participo de un colectivo comunicacional que toma a la información y a las imágenes como armas para luchar contra la represión estatal. Lo que sucede a continuación es que desde la fila de uniformados, un agente rompe la línea y con un certero (y no menos peligroso) golpe destruye, literalmente, la cámara filmadora que yo sostenía con mi mano derecha. Acto seguido, regresa a su línea luego de haber cumplido, lo que pareciera ser, su único objetivo: destruir un elemento y un registro poseedor del gran poder de desnudar y denunciar la violencia policial.

Pablo Becerra | Fotógrafo del Archivo Provincial de la Memoria
El miércoles 15 de diciembre fui testigo de la violencia estatal y policial en la protesta contra la aprobación de la nueva Ley de Educación. Como fotógrafo del Archivo Provincial de la Memoria registré una movilización de jóvenes en la plaza San Martín, repentinamente las fuerzas represivas deciden atacar violentamente a los manifestantes. Pude observar como los policías, como si se tratara de una cacería, detenían y golpeaban a los jóvenes.

En éste momento crítico, cuando fotografiaba cómo un joven era llevado por la fuerza, un policía del grupo que lo llevaba, se me acercó y golpeó fuertemente mi cámara con su puño. Afortunadamente no pudo romperla ni sacarla de mis manos. Pude continuar registrando con gran tristeza la violencia con que la policía trató a los ciudadanos que esa tarde nos encontrábamos en la plaza.

La cuarta cámara robada | Fotografía de una corresponsal independiente
Con el fin de recolectar material probatorio de los atentados contra la prensa, llegó a manos de Indymedia Córdoba una foto tomada por una fotógrafa independiente en la que claramente se ve a un oficial de policía corriendo por la peatonal, frente a la Legislatura, con una máquina fotográfica en sus manos. Para nuestra sorpresa, esta máquina no pertenece a ninguno de los corresponsales cuyas denuncias disponemos. Con lo cual nos encontramos frente a un cuarto hecho de avasallamiento del derecho a la libertad de prensa a manos de la Policía de Córdoba.

Con esta breve exposición de hechos, suponemos que estamos frete a la posibilidad que en los próximos días aparezcan nuevos casos, similares a los aquí relatados. Es por ello que exigimos que se abra una investigación seria donde se determine responsabilidades y se castigue a los responsables políticos y materiales de esta planificada acción represiva.

Es por ello que denunciamos y hacemos responsables de estas conductas antidemocraticas que atentan contra la libertad de prensa y expresión, al gobernador de Córdoba Juan Schiaretti, al Ministro de Gobierno de Córdoba, Carlos Caserio, al Ministro de Seguridad, Dr. Juan Carlos Massei, el Jefe de la Policía de Córdoba Alejo Paredes, y al Jefe del operativo en la legislatura. No nos quedan dudas que estos atentados contra la prensa, fueron hechos planificados y avalados por los mandos policiales y gubernamentales. Es claro que existió una orden de robar material y de esa forma atentar contra la libertad de prensa. También nos preguntamos sobre la responsabilidad del Ministro de Educación Walter Grahovac, quien no ahorro palabras para agredir y responsabilizar a los estudiantes de la represión.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Villa Soldati: la otra punta del témpano.

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La usurpación de un parque público por miles de personas oriundas de villas miserias, en su mayoría extranjeros, y la posterior represión policial con varios muertos que se imputan a su accionar, ha puesto sobre el tapete numerosos intríngulis que son manejados por los diversos actores políticos y periodistas como si fueran nudos georgianos a desatar en la búsqueda de la solución a los problemas estructurales argentinos.

Entre las diversas causas que se le atribuyen al hecho, muchos razonan que la masiva intrusión fue producto de la inmigración desaforada que se ha dado en los últimos tiempos, la subejecución del presupuesto municipal en lo concerniente a la construcción de viviendas en esta ciudad y en la provincia de Buenos Aires, la ausencia de la ley y el orden, la crónica permisividad judicial con relación al delito de usurpación, el activismo de los diversos punteros que actúan en las villas miserias con comprobados contactos con el oficialismo nacional, y desopilantes medidas posteriores a los acontecimientos de quienes deben administrar justicia al convalidar el delito que se profundiza por el desconcierto, la sorpresa e ineficiencia de los desbordados funcionarios públicos. El lector está en su derecho de agregar un sinfín de causas más. Pero veamos la cuestión desde otro punto de vista.

Argentina es un país vencido por el extranjero, a tal punto que ha perdido cuatro conflictos en los últimos treinta y cinco años: el del Beagle con Chile, contra la guerrilla marxista, el de Malvinas y la instalación de la pastera Botnia. La derrota es de tal magnitud que el nuevo ejército boliviano que desde el pasado 14 de noviembre por palabras de su comandante, Antonio Cueto, se ha declarado "socialista, antiimperialista y anticapitalista", en los últimos meses ha invadido en varias oportunidades el territorio nacional en la norteña provincia de Salta.

La mayúscula usurpación de la semana pasada es solo una prueba, un tanteo conocido, un dos adelante para retroceder luego uno, ni más ni menos que el viejo método conocido. Esta gimnasia, que los entendidos denominan "revolucionaria", está a la vista de quienes la deseen ver. Es llegar hasta ahí para provocar una reacción posterior, como la "brutal represión" a los aborígenes en la provincia de Formosa que fue presentada por la prensa marxista oficial como simples asesinatos de integrantes de los "pueblos originarios" a manos de los uniformados. Pero, ¿"brutal represión"?, ¿protesta pacífica?, ¿de qué cosa estamos hablando? (http://www.youtube.com/watch?v=mXj05d9c1pg)

Como en tantas ocasiones, como en la reciente intrusión capitalina, los carenciados están siendo aprovechados por organizaciones "sociales" telecomandadas por dobles agentes de los setenta que aún continúan en funciones cobrando, como es costumbre, por ambas puntas; y dirigentes de toda la izquierda recién llegados a la mesa grande de la repartija que dijeron representar a los usurpadores en las necias y tardías negociaciones entre funcionarios nacionales y comunales de esta ciudad para ver de qué manera podían zafar del entuerto.

A esto se sumó la fascinante propuesta de la Caperucita Roja del muchacho que dirige este distrito de crear un comité de paz encabezado por Adolfo Pérez Esquivel y una madre de Plaza de Mayo quizás, porque tímida aún, no se animó a proponer a Horacio Verbitsky, Juan Gelman o Galvarino Apablaza, incansables e inalcanzables luchadores por la paz.

En síntesis, la movida salió bien porque se consiguieron los muertos que siempre se necesitan en estas escaramuzas, pero fracasó hasta el próximo intento porque no se contaba con la reacción de los vecinos que salieron a defender su hábitat. Y eso que se los dejó sin protección policial en una acción que más que descalificadora fue criminal puesto que sembraba el campo para que los hechos pasaran a mayores: a más de cuatro muertos, se entiende.

El ataque que sufre la sociedad es por todos los frentes y al unísono porque las defensas de la sociedad están demasiadas bajas como para responder inmediata y eficientemente, o al menos pensar qué es en realidad lo que está sucediendo. Como en los 60-70, la izquierda es funcional a lo extranjero en esta quinta guerra que Argentina está perdiendo en el presente. Con una juventud fumada en gran parte y sin imágenes paternas, la Corte Suprema, acompaña el sentir del gobierno nacional en la excusa de la no penalización y legaliza de hecho el consumo de drogas, se atacan cuarteles y roban armas que se ignora en dónde se encuentran o para qué han sido usadas, se asalta un blindado matando a dos guardias pero no se lo roba pudiendo haber bastado el uso de una simple granada que se consigue a la vuelta de cualquier esquina para quedarse con los billetes, se roban bancos cronometrando con exactitud el tiempo en que pueden hacerse presente los efectivos policiales, o se reúne a necesitados de varias villas miserias a determinada hora, en determinado lugar y a la voz de aura se los hace irrumpir en un parque público esperando (¿esperando qué?), unos una vivienda y otros la represión policial. Para satisfacción de los médicos, eso es pura gimnasia.

Algunos sucesos, consecuencia de la usurpación del parque, la posterior represión, el cuidado de los allí asentados por decreto y los largos diálogos de besugos de los políticos son infinitamente superiores a cualquier programa de Marcelo Tinelli: realidad mata ficción. Veamos: Macri se despabila que existe droga al por mayor y una inmigración descontrolada; el jefe de Gabinete nacional niega efectivos policiales a la zona en conflicto porque argumenta que no puede sacarlos de otro barrio; se censa a los intrusos en lugar de identificarlos; el embajador boliviano se siente sorprendido por las declaraciones del jefe de Gobierno porteño quién dijo que "existe una inmigración descontrolada" y reclamó que haya "disculpas públicas con la comunidad boliviana residente en la Argentina", y se destinan 1.200 efectivos de Gendarmería y Prefectura para custodiar el parque. Extraño, en un país inundado por la droga quienes deben custodiar las fronteras y los puertos para evitar que el producto entre salga del país, son destinados a cumplir simples tareas policiales. ¿Quiénes cumplen las suyas?

Pero todas las palmas de esta comedia de enredos de la dirigencia argentina se las lleva la jueza Liberatori que como era previsible, después de haberse reunido con la flor y nata de la dirigencia izquierdista (faltaron algunos importantes jueces), legalizó el camping y pidió al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que convoque a una mesa de diálogo con los usurpadores y la entrega de baños químicos, postas sanitarias, agua y alimentación. Acuciada y apurada por los militantes que la habían visitado olvidó los brownies y el té (http://contenidos2.tn.com.ar/2010/12/10/acta.pdf).

Y de repente, sin aviso previo, sin anestesia, con esos conejos que suele sacar de su gastada galera de tanto en tanto, Cristina Kirchner creó un ministerio de Seguridad que recaerá en manos de una ajada guerrillera que hasta el momento se desempeñaba como titular de Defensa y había sorprendido a propios y extraños al manifestar "que nunca había agarrado un FAL", o que Argentina construiría un submarino nuclear, al mismo tiempo que se encargaba de llevar hasta las últimas consecuencias las persecución patibularia a los miembros de las Fuerzas Armadas iniciada en diciembre de 1983 y que parece no tener fin.

La mujer llega a la Policía Federal con el firme propósito de terminar con la corrupción que afecta a esa institución. Vistos sus antecedentes está claro que en realidad llega con la misión de terminar con la Policía Federal, que suena parecido pero no es lo mismo. Idéntico proceso se vivió con la disolución del servicio militar obligatorio en que la muerte del soldado Carrasco solo aceleró la medida porque la decisión ya estaba tomada de antemano. Puede suponerse qie la designación de la titular del Ejecutivo nacional es equivalente a colocar a Drácula al frente de un banco de sangre.

Es innegable que la viuda sigue fielmente los pasos de su marido. De pie, frente al atril, sin que haya surtido efecto la fabulosa campaña de los medios de prensa lameculos que intentó elevar a nivel de mártir nacional a su marido, ni la motorizada por periodistas supuestamente críticos de su labor que la sindicaba con nuevos aires de renovación, rodeada de la claque de izquierdistas que la aplaudirán hasta que se agoten los fondos gubernamentales, repite una y otra vez: "Yo no soy tan ingenua como para pensar que estas cosas pasan por casualidad". No hay que ser tan necio como para negarle razón: disentimos en el origen.
Juan Salinas Bohil

domingo, 12 de diciembre de 2010

Soldati, un boomerang para el cristinismo cretino.

¿Xenofobia o Cretinismo?
Mientras comienzo a escribir esta nota, doña Cristina está hablando desde su atril en el “Salón de los Próceres Latinoamericanos”, ese mismo que inaugurara el 25 de mayo con cuadros del asesino Ernesto Guevara.
Por Enrique Guillermo Avogadro

Y también hay una batalla campal entre los vecinos de la zona y los ocupantes de otro espacio público que, en 48 hs., se ha cargado la vida de tres personas.
De todas maneras, y en la medida en que está usando el atril para explicar, en su propia interpretación, qué está pasando el Parque Indoamericano, hoy ha acumulado una nueva prueba de su ignorancia como la abogada que dice ser, no sólo del derecho positivo sino del propio derecho natural.
Le guste o no a doña Cristina, las comunidades sólo pueden existir cuando se someten a las leyes que gobiernan la convivencia y las relaciones entre cada uno de sus miembros. Paradójicamente, una sociedad es verdaderamente libre cuando es esclava de las leyes.
Y una de las primeras normas que el hombre estableció cuando comenzó a manifestar su espíritu gregario dice, expresamente, que los derechos de uno terminan donde empiezan los de los demás. Si esto no se entiende, si ese principio no se hace carne en una sociedad, todo el andamiaje sobre el cual esa sociedad se ha creado dejará de existir, ya que no habrá límite alguno para la voluntad y el deseo, legítimos o no, de cada uno.
Desde 2003, la imbécil posición gubernamental de no reprimir (nadie pide eso) la protesta social, ha llevado, precisamente, a que los derechos no sean respetados, y a que cada uno imponga al vecino su parecer. En especial, como todos sabemos, se ha conculcado generalizadamente el derecho a circular libremente.
Las sociedades civilizadas ejercen, desde el Estado, el monopolio de la fuerza, y lo usan para canalizar esas protestas de modo tal que no perjudiquen a los demás. Y, así, mantienen el orden público en sus ciudades y permiten a sus ciudadanos ejercer sus derechos libremente. Los ejemplos sobran y, salvo excepciones que son verdaderos delitos, no hay heridos ni muertos en las protestas.
Por ello, la Presidente, cuando pretende confundir disuasión con represión, razona con silogismos absolutamente disparatados.
Y lo mismo ocurre cuando confunde el reclamo por una política lógica de inmigración con xenofobia.
Los argentinos en general no tenemos problemas raciales, religiosos, sexuales o políticos que generen discriminación de ningún tipo. Es más, mayoritariamente tenemos por nuestros hermanos latinoamericanos un cariño enorme, generado por una historia común, por lazos culturales indisolubles, y hasta por el idioma.
Pero ningún país –elija, señora Presidente, alguno para contradecirme- carece de política inmigratoria. Pero, tal vez, reclamar un diseño por el estilo en un país que carece de planificación de largo plazo (nadie parece pensar, en la Argentina, más allá del próximo año) resulte una quimera.
Lamentablemente, los países de alrededor sufren, en algunos casos en forma más grave, de problemas sociales parecidos a los nuestros. Y la política de subsidios y de planes sociales implementado, sin filtro de ningún tipo y con mucha intencionalidad política, por el Gobierno nacional, hace que la ciudad de Buenos Aires y hasta el Conurbano actúen como un imán para quienes, en Bolivia, Perú, Paraguay, etc., sufren por la pobreza, la indigencia y, sobre todo, por la falta de un sistema de salud idóneo.
Nadie es xenófobo –es decir, nadie considera un enemigo al otro- pero doña Cristina y don Anímal Fernández debieran entender varias cosas: que la situación que se está viviendo es producto directo de la inacción y de la corrupción que campean en el país y, también, que los recursos de todo tipo (vivienda, salud, educación, cloacas, agua corriente, electricidad, etc.) se planifican –o, al menos, debieran serlo- para una determinada población, y no para una demanda creciente, incontrolada y desmadrada.
Por otra parte, y volviendo al principio de la nota, tampoco es posible que cualquiera, por muchas necesidades que tenga, ocupe espacios públicos para transformarlos en propiedades privadas. Y la tolerancia del kirchnerismo, motorizado por la voluntad clientelista, ha hecho precisamente eso. La ciudad y sus alrededores se han convertido, literalmente, en bienes vacantes, de los cuales cualquiera puede apropiarse.
Para agravar, aún más, el panorama, la Argentina ha dejado de ser, desde hace ya años, un país de tránsito de droga para transformarse en uno de consumo; tanto que tenemos el record en marihuana y en cocaína comercializadas en el mercado interno y, como existen innumerables “laboratorios”, éstos venden el famoso paco, que destruye la vida en un año.
Las villas porteñas, tan similares ya a las favelas brasileñas, se han convertido en las fuentes en las cuales campea el tráfico y abreva el consumo. El Presidente Luiz Inácio Lula da Silva –creo que equivocadamente, pero eso es otra discusión- ha enviado a las fuerzas armadas de su país a recuperar territorios que, hasta ayer, habían dejado de pertenecer al Estado brasileño para ser, sólo, de los traficantes.
Si pensamos que el comercio de drogas en el mundo moviliza recursos por seis mil billones de dólares anuales, se puede comprender por qué los implicados en el mismo disponen de armamento tan sofisticado. A mero título de ejemplo, un allanamiento que se realizó en la celda en la que estaba detenido Fernandinho Beira Mar permitió saber que éste, desde la cárcel, estaba comprando misiles tierra-aire para luchar contra los helicópteros policiales.
Ya la Presidente ha terminado su alocución, con mohines y sonrisas, en la que ha puesto toda la responsabilidad de los hechos que contemplo, azorado, por televisión, sobre los hombros de Macri. Mientras tanto, la Policía Federal –y también la todavía incapacitada Metropolitana- continúa ausente, y los vecinos han salido a matar a los intrusos.
Hoy el país –porque el Parque Indoamericano es sólo una muestra; hay otras, como los transportadores de granos de Pehuajó- es un caos. El Estado está ausente, los órganos de seguridad del Ejecutivo no obedecen las órdenes del Poder Judicial, los propios ministros ridiculizan al Vicepresidente y al Jefe de Gobierno porteño, y los vecinos han salido a matar intrusos.
También hay, en el Parque, organizaciones criminales de todo tipo, desde las que lucran “vendiendo” los terrenos a los invasores –y, como marketing, los llevan al lugar- hasta los que venden pasaportes y documentos de identidad para que puedan votar en las próximas elecciones y, sobre todo, a los traficantes que quieren expandir su imperio.
La crispación que el kirchnerismo ha impuesto con su discurso a la sociedad es la causa de lo que está sucediendo. Mientras la Presidente recibía elogios del Juez Garzón, de Hebe de Bonafini y de Estela Carlotto, los esbirros de la segunda están entre los primeros atacantes de los intrusos del Parque, ante la posibilidad de que éstos invadan las casas construidas por su organización.
Para “pegarle” a Macri, aparentemente todo sirve; y debo confesar que parece fácil. Hasta el caos y las muertes aparecen como útiles. Sin embargo, y como dijo esta mañana Joaquín Morales Solá en La Nación, esta situación se volverá, como un boomerang, contra el Gobierno nacional y la posibilidad de continuidad del kirchnerismo en el poder.
Y será un “bien” más que heredará el sucesor. Por eso, y aunque sienta que estoy predicando en el desierto, insto a los políticos argentinos a que se pongan el país al hombro, a que se unan en la gesta heroica de recuperar el futuro ya que, si no lo hacen, auguro que la Argentina, como país, desaparecerá de la faz de la tierra.
Debo confesar que hoy, en medio de tanta muerte y tanto cinismo, tengo pocas esperanzas. Termino esta nota a las 22:15, y la noche será muy larga en la Argentina, y más en el Parque. Ruego a Dios para que no se transforme en una masacre.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Represion de Marruecos en Sahara occidental.

SAHARA OCCIDENTAL

SIGUE LA REPRESION CONTRA EL PUEBLO SAHARAUI
La Policía marroquí carga contra saharauis que se dirigían al campamento
donde casi 10 mil pobladores del desierto acampan desde hace días
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Varios saharauis resultaron ayer heridos tras ser reprimidos por las fuerzas policiales marroquíes cuando se trasladaban al campamento instalado a 18 kilómetros de El Aaiún.

26/10/2010

EL AAIÚN-. El Comité para la Defensa del Derecho a la Libre Determinación del Pueblo del Sáhara Occidental (CODAPSO) ha informado de que los hechos se produjeron cuando los saharauis trataban de alcanzar el campamento Gdeim Izi, situado unos 18 kilómetros al este de El Aaiún, donde desde el 10 de octubre se concentran más de 20.000 personas en protesta por la represión que padecen en las ciudades ocupadas por Marruecos en el Sáhara Occidental.

El comité afirma que la violencia con la que fueron recibidos por los distintos cuerpos de seguridad marroquíes ha provocado decenas de heridos.

Asimismo, denuncia que otros ciudadanos saharauis han resultado heridos al tratar de llegar al campamento, después de que sus coches fueran "perseguidos y tiroteados", antes de ser interceptados por un camión militar.
El domingo por la noche, un adolescente de 14 años murió por los disparos de policías marroquíes.