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miércoles, 7 de diciembre de 2011

El Arzobispo de Westminster en Inglaterra, ha endosado públicamente las uniones civiles de homosexuales.

Obispo católico de mayor rango en el Reino Unido endosa uniones civiles de homosexuales
Matthew Cullinan Hoffman
5 de diciembre 2011 (Notifam) - El Arzobispo de Westminster en Inglaterra, ha endosado públicamente las uniones civiles de homosexuales, siendo una movida que lo coloca en lados opuestos con un claro decreto del Vaticano, en contra de darle apoyo a dichas uniones, y que fue confirmado por el Papa Juan Pablo II, y el entonces Cardenal Josef Ratzinger (ahora Papa Benedicto XVI) en 2003.  
A la vez que reconoce que el matrimonio y las uniones civiles no son iguales, el Arzobispo Vincent Nichols aseveró, durante una conferencia de prensa que tuvo lugar hace dos semanas, lo siguiente: “Nosotros deseamos hacer hincapié en que las uniones civiles realmente proveen una estructura en donde las personas del mismo sexo que desean una relación íntima para toda una vida (y) una unión para toda una vida, (allí) pueden hallar su espacio y su protección  y su provisión legal”.
La declaración ha causado conmoción dentro de la Iglesia Católica en Gran Bretaña, la cual se ha visto sacudida, en años recientes, debido a la colaboración abierta entre la jerarquía y el movimiento homosexual.
El comentarista William Oddie, en el periódico inglés The Catholic Herald (El heraldo católico),puntualizó que la declaración, no sólo contradice la enseñanza papal sobre el tema, sino que también abre una puerta para el endoso católico de las adopciones homosexuales.
“El Arzobispo Nichols dice que él está a favor de las uniones civiles ‘gay’: pero eso, legalmente, incluye el derecho a la adopción. ¿Entonces por qué perdimos nuestras agencias de adopción?”, pregunta Oddie.  
Señalando que los obispos de Inglaterra se opusieron a las uniones civiles de homosexuales en 2003, Oddie añade lo siguiente: “Ahora se nos está diciendo, por parte del presidente de la conferencia de los obispos, que la iglesia inglesa apoya las uniones civiles entre personas homosexuales, unas uniones a las cuales se les ha dado el derecho legal de poder adoptar a los niños”.
“¿Qué es lo que debemos de pensar? Que el arzobispo (para emplear otro término tipo ‘Bush’ ) habló de modo incorrecto sobre sí mismo, que realmente él no se refería al tipo de unión civil que actualmente tenemos, sino a otro tipo, aquél con que se prevén todos los derechos que dichas uniones ahora tienen, excepto el derecho de adoptar a los niños?”
“El problema es que, no parece que realmente él quiere decir esto, dado que él también ha hecho claro que ‘nosotros estamos muy comprometidos’ (la pregunta es: ¿quiénes son esos ‘nosotros’?), con la noción de la igualdad, para que las personas sean tratadas del mismo modo dentro de todas las actividades de la vida: esto es, todas las actividades de las vida, por lo que, presumiblemente, ello incluye la adopción. ¿Entonces, qué es lo que él cree? ¿Qué es lo que él está diciendo, a nombre de sus hermanos obispos, y presumiblemente, a nombre nuestro?”
El sacerdote inglés, Padre Ray Blake, quien escribe en un diario cibernético sobre los asuntos de la Iglesia, comentó: “Tal parece que el documento de 2003 de la Congregación para la Doctrina de la Fe/CDF, en torno al reconocimiento legal de las uniones de homosexuales, solamente aplica al matrimonio en sí, y no a las ‘uniones civiles’. Obviamente, yo malentendí, tal como a los obispos les sucedió en el pasado”.
En el documento del Vaticano, firmado por el Papa Juan Pablo II, y el entonces Cardenal Josef Ratzinger (ahora Papa Benedicto XVI), se señala lo siguiente: “La Iglesia enseña que el respeto hacia las personas homosexuales no puede en modo alguno llevar a la aprobación del comportamiento homosexual ni a la legalización de las uniones homosexuales”.
“El bien común exige que las leyes reconozcan, favorezcan y protejan la unión matrimonial como base de la familia, célula primaria de la sociedad. Reconocer legalmente las uniones homosexuales o equipararlas al matrimonio, significaría no solamente aprobar un comportamiento desviado y convertirlo en un modelo para la sociedad actual, sino también ofuscar valores fundamentales que pertenecen al patrimonio común de la humanidad. La Iglesia no puede dejar de defender tales valores, para el bien de los hombres y de toda la sociedad.”
La declaración de Nichols surge luego de un comentario que él hizo sobre el tema en septiembre de 2010, cuando él alegó, durante una entrevista con la cadena televisiva inglesa, la BBC, que los obispos “no se opusieron a las uniones civiles ‘gay’“en 2003.
“Nosotros reconocimos que, dentro de la ley inglesa, podría justificarse un caso para ello”, dijo Nichols. “Lo que nosotros hemos dicho, persistentemente, es que ello no es igual al matrimonio”.
Sin embargo, en una declaración sobre el tema que fue publicada por la conferencia de los obispos de Inglaterra y Gales en 2003, se señaló que “las propuestas del gobierno para crear las uniones civiles para las parejas del mismo sexo no promovería el bien común”.
Cobertura relacionada de Notifam:
Otros enlaces:
Versión del original en inglés:
Traducción del inglés por: Marlene Gillette-Ibern

jueves, 7 de abril de 2011

“Matrimonio” gay o las uniones civiles.


Kathleen Gilbert
WASHINGTON, DC, 05 de abril de 2011 (Notifam) – El apoyo al “matrimonio” del mismo sexo y a las uniones civiles es alto entre la población católica, aún considerando a la mayoría de católicos que asisten semanalmente a Misa, según un sondeo dado a conocer este mes.
La encuesta realizada por el Public Religion Research Institute (PRRI) [Instituto Público de Investigación sobre la Religión]encontró que los católicos sobrepasan a otros cristianos, e inclusive al público en general en su apoyo a las uniones homosexuales, tanto al “matrimonio” de personas del mismo sexo como a otras uniones similares al matrimonio y que son reconocidas por el Estado.
Los resultados entre los católicos se dividieron entre los que asisten semanalmente o más a Misa (38 por ciento de los católicos), una o dos veces al mes (20 por ciento), o con menor frecuencia (41 por ciento). El apoyo al “matrimonio” de personas del mismo sexo fue mucho más elevado entre el último grupo, con el 59 por ciento del apoyo, y sólo el 16 por ciento contra todos los tipos de uniones homosexuales.
Pero inclusive entre los que asisten semanalmente o más a Misa, sólo el 31 por ciento estuvo en contra del reconocimiento legal de las uniones homosexuales, el 26 por ciento a favor del “matrimonio” de personas del mismo sexo y el 38 por ciento a favor de las uniones civiles.
La encuesta PRRI fue financiada principalmente por la Fundación Arcus, que fue fundada por Jon Stryker, el multimillonario a favor de los derechos de los gays.
Aunque un experto citado por la Catholic News Agency [Agencia Católica de Noticias] cuestionó la falla del estudio al citar un margen de error, dijo que los resultados fueron en general “muy coherentes” con otros datos disponibles públicamente sobre el tema.
“Con el tiempo ha habido un creciente porcentaje de personas que están de acuerdo en concreto con las preguntas sobre las uniones civiles y el matrimonio, algo que hemos visto en las encuestas. Mucho de esto lo vemos en términos de las diferencias generacionales”, dijo Mark M. Gray, Ph.D., director de CARA Catholic Polls [Encuestas Católicas CARA] e investigador asociado del Centro para la Investigación Aplicada en el Apostolado de la Universidad de Georgetown.
Algunos han reconocido que los datos son una sombría llamada de atención para los pastores católicos que han guardado silencio en lugar de abordar el problema cada vez más controvertida de la moral sexual.
Monseñor Charles Pope, de la arquidiócesis de Washington, señaló en un blog post el miércoles que “con la combinación de una cultura turbulenta y un púlpito tranquilo y el aula, no es de extrañar que las recientes estadísticas muestren que un número creciente de católicos no tienen la fe católica cuando se trata de cuestiones morales, especialmente las sexuales”.
Si bien la cultura moderna “vocifera promiscuidad y toma como normales tanto las expresiones heterosexuales como las homosexuales de la misma”, dijo Pope, el clero y los catequistas en tanto no proporcionan fuertes argumentos en contra y mantienen “bastante silenciosos y vaguedad al respecto”.
“Pienso que en la Iglesia tenemos que aceptar que se ha producido un cambio generacional, tanto en la Iglesia y en la cultura. Y ha sucedido en nuestro reloj”, escribió.
El sacerdote reflexionó que la Iglesia en Estados Unidos guardó silencio desde hace mucho tiempo sobre la ruptura de la familia, especialmente comenzando con la implementación del divorcio sin culpa a finales de 1960, abandonando a los líderes “en la lucha para enseñar a los fieles de nuevo los fundamentos del matrimonio”.
“Sí, hemos vuelto tarde a la batalla”, escribió Pope. “Pero debemos empezar”.
Escribió que “mientras lo hacemos, nos aplicarán toda clase de nombres a través de una cultura que ahora encuentra que el Evangelio y su visión moral son desagradables, incluso odiosos. Será nuestra tarea proponer de nuevo el Evangelio en formas creativas y reflexivas, y presentar por qué tiene sentido y que no es para nada odioso”.
Traducción por José Arturo Quarracino