Mostrando entradas con la etiqueta misión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta misión. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de abril de 2014

Diputados, senadores y ONG pidieron ayer que se designe un nuevo defensor del pueblo.

Diputados, senadores y ONG reclamaron ayer la designación de un defensor del pueblo, una entidad que lleva cuatro meses de acefalía. Los legisladores y representantes de la entidades se reunieron ayer en una mesa redonda para protestar por la falta de designación en el organismo.
La senadora Norma Morandini (Frente Cívico) sostuvo que no pueden debatirse los logros y desafíos de una institución como la Defensoría del Pueblo sin hacer especial énfasis en el contexto institucional que atraviesa.
En la misma línea, los diputados radicales Ricardo Alfonsín y Miguel Bazze, que también participaron de la mesa, aseguraron que es necesario que haya una sociedad que reclame a los funcionarios que cumplan con su deber y rescataron el rol necesario de la Defensoría del Pueblo en este contexto.
Daniel Bugallo Olano, jefe del área de Legales de la Defensoría del Pueblo, explicó que actualmente el personal de la Defensoría está abocado a dar el mayor cumplimiento posible a la misión de la entidad y dar respuesta a los reclamos nuevos y preexistentes que les llegan. Asimismo, describió las limitaciones que en la práctica encuentran para tal fin, entre otras la imposibilidad de iniciar nuevos juicios.
Las organizaciones que reclamaron ayer en la Cámara de Diputados una designación urgente de un nuevo defensor del pueblo fueron Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP) y la Fundación Poder Ciudadano.

domingo, 29 de enero de 2012

Homosexuales son hijos de Dios y la Iglesia los acoge, dice Obispo católico.

SEVILLA, 27 Ene. 12 (ACI/Europa Press).-El Arzobispo de Sevilla (España), Monseñor Juan José Asenjo, ha afirmado este viernes que "los homosexuales son hijos de Dios" y que, por tanto, "la Iglesia los acoge y los quiere acompañar". 

"Son hijos de Dios y son hermanos míos, yo los tengo que querer, lo cual, no quiere decir que yo tenga necesariamente que canonizar sus hechos, que para la doctrina de la Iglesia encierran una determinada peregrinación moral", ha reflexionado tras ser preguntado por los medios sobre las declaraciones del Arzobispo de Tarragona, Mons. Jaume Pujol, en las que aseguró que los gays "no tienen un comportamiento adecuado para la sociedad".

Tras recordar que su colega catalán "rectificó" después de hacer pública esta afirmación, Mons. Asenjo ha indicado que la intención de Mons. Pujol "no era la de ofender a este grupo de personas de una determinada tendencia sexual" y que "solo quiso dejar clara la doctrina de la Iglesia" al respecto de este colectivo. 

Además, para ejemplificar esta postura eclesiástica ha contado, como anécdota, que en su etapa anterior como Obispo de Córdoba "favoreció" que un sacerdote suyo "hiciera su tesina sobre el acompañamiento de las personas homosexuales".

Preguntado también sobre el hecho de que el Arzobispo de Valladolid, Mons. Ricardo Blázquez, haya cuestionado si la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, es la persona idónea para ser pregonera de la Semana Santa vallisoletana al estar casada por lo civil, Mons. Asenjo ha considerado que quizás "lo razonable" sería que, tanto el Ayuntamiento de la localidad como el Consejo de Hermandades, hubieran "consultado" al Arzobispado antes de designarla pregonera.

"El pregón de Semana Santa entraña una visión pastoral y quien tiene esa misión de enseñar es el obispo. Entonces sería razonable que el obispo fuera consultado porque él es, en definitiva, quien le da la misión canónica; y mucho más, si el pregón tiene lugar en la Catedral, que es donde está la cátedra del obispo y donde el obispo enseña como pastor de la diócesis", ha argumentado no sin recordar, igualmente, que Mons. Blázquez también ha "pedido perdón por las implicaciones personales que haya podido tener su intervención".

Sobre este asunto el Arzobispo de Sevilla ha subrayado que, en la capital hispalense, "también parece razonable que, aunque (el pregón) sea en el Teatro de la Maestranza, pues se consulte con el obispo" antes de elegir a un pregonero. Sobre todo, justifica, "porque precisamente la persona designada está escribiendo una misión pastoral por delegación y es bueno que tenga de alguna manera la visión católica". 

Reforma de las leyes judiciales

Además de abordar estos asuntos, Mons. Juan José Asenjo también ha permitido, tras presentar la nueva revista digital de la diócesis de Sevilla, que los medios preguntaran por otros asuntos de actualidad como las reformas judiciales anunciadas por el ministro Alberto Ruiz Gallardón.

Sobre la prisión permanente revisable, el Arzobispo ha dicho que no le parece mal porque, pese a que "se trata de una cuestión técnica" de la que puede "decir poco", esta medida, en definitiva, recoge "el clamor de la gente". 

"Tengo la impresión de que las decisiones de los poderes públicos, en este caso, del ministro y del Gobierno en general, atiende al clamor de un sector muy importante de la sociedad; entonces no me parece mal que las instancias públicas atiendan a este clamor social y que las penas sean proporcionadas a delitos especialmente cruentos o graves", ha indicado.

Respecto a la reforma de la ley del aborto, de la que Mons. Asenjo ha asegurado desconocer "los términos" en los que se van a producir tales modificaciones, ha reiterado la "gravedad moral" del hecho en sí y ha apuntado que "todo lo que sea aminorar la praxis del aborto, pues será bueno". 

No obstante, ha recordado que el Concilio Vaticano II ya lo calificó de "crimen abominable" y que la Iglesia y la Conferencia Episcopal española "siempre han afirmado que se trata de una praxis completamente reprobable" al no "salvaguardar la dignidad de toda vida y del ser humano concebido y todavía no nacido".

miércoles, 31 de agosto de 2011

La partidocracia que ahoga a Argentina.


Red Patriotica Argentina



Por. Luis Asis Damasco

Todo régimen tiránico debe empeñar grandes esfuerzos para mantenerse en el poder, o como mínimo, echar mano a cualquier método para no perder ni ceder un ápice del mismo.  Para ello utiliza un conjunto de elementos que tributan diariamente a su jefe el estipendio de su deshonra y estupidez.  Su duración puede ser efímera, o al contrario, abarcar muchos años y hasta décadas (pero no mas de tres), siendo reclutados de entre los peores de sus respectivas sociedades, luego de ser convenientemente verificadas su indecencia y necedad.  Son instrumentos del mal, pues su misión última es rebajar a todos los que por su mérito y jerarquía puedan llegar a destronar a su esperpéntico jefe, siempre desgraciado y desnudo
Aristóteles, en “La Política” precisaba los fines de la tiranía: “primero, el abatimiento moral de los súbditos, porque las almas envilecidas no piensan nunca en conspirar; segundo, la desconfianza de unos ciudadanos respecto de otros, porque no se puede derrocar la tiranía mientras los ciudadanos no estén bastante unidos para poder concertarse; y así es que el tirano persigue a los hombres de bien como enemigos directos de su poder, no sólo porque éstos rechazan todo despotismo como degradante, sino porque tienen fe en sí mismos y obtienen la confianza de los demás, y además son incapaces de hacer traición ni a sí mismos ni a nadie; por último, el tercer fin que se propone la tiranía es la extenuación y el empobrecimiento de los súbditos….”. 
 Los elementos que sirven al tirano son fáciles de advertir, al llamado o gesto de éste, salen presurosos  de sus fétidas guaridas escalando y resbalando para alcanzar esa superficie a la que sólo pueden llegar arrastrándose.  Repletas están sus alforjas de inmundicias, que piensan esparcir entre los hombres, que sin saberlo, son acechados y atacados sigilosamente.  Traición entre amigos, envidia entre compañeros, desconfianza entre hermanos y desunión en las familias, son inoculados por estos seres de las mas diversas maneras, para ello acuden a todo tipo de ingenio, y lo logran, lamentablemente.  Pero no sacian éstos sus ansias de destrucción, pues el alcance del daño que irrogan siempre les parece poco.  En oscuros conciliábulos intercambian sus perversas ideas para sacar de entre ellas la peor, y llevarla en bandeja de plata a su embotado jefe para su asentimiento y su posterior ejecución.  Aunque sean eficientes en su ruin tarea de sostenerlo, nada ayuda mas al déspota que una masa conformista y acomodaticia; José Ingenieros en “El hombre mediocre”, con su conocida lucidez nos dice: “No sólo se adula a reyes y poderosos; también se adula al pueblo.  Hay miserables afanes de popularidad, más denigrantes que el servilismo.  Para obtener el favor cuantitativo de las turbas, puede mentírseles bajas alabanzas disfrazadas de ideal; más cobardes porque se dirigen a plebes que no saben descubrir el embuste.  Halagar a los ignorantes y merecer su aplauso, hablándoles sin cesar de sus derechos, jamás de sus deberes, es el postrer renunciamiento a la propia dignidad.”
            A los esbirros del tirano los podemos clasificar en: descartables, mercenarios y operadores, sin perjuicio que puedan combinarse entre sí e incluso ser encarnadas en un solo individuo.
Los descartables (atentan contra la Jerarquía) deben ser personajes sombríos que tengan algún crimen que ocultar, o estén huyendo de algo o de alguien; su propia culpa los atormenta y buscan desesperadamente el cómodo y seguro regazo del poder, que los recibe con solicitud para sus faenas.  Ante el mas mínimo atisbo de titubeo o de incumplimiento de lo encomendado por sus mandantes o en el caso que ya dejen de ser funcionales al tirano de turno, serán extorsionados o presionados con amagues de quitarle la jugosa impunidad que usufructúan y/o de la renta que gozan, o son simplemente desechados.
            El mercenario es el cobarde por excelencia, casi podríamos afirmar que constituye el perfeccionamiento de la cobardía, ya que temeroso de perder su posición se reacomoda con quien sea el tirano de turno.  Generalmente, es un infeliz dominado por un insuperable sentimiento de inferioridad y fracasado crónico pues nunca ha tenido el valor en la vida para realizar algo loable o digno de estima, por ello ve en aferrarse al faldón de su jefe, una cuestión de supervivencia.  Es, quizás, el mas peligroso, ya que en su persona sólo caben la vagancia, el vicio y la vanidad.  La sed de dinero fácil para solventar sus malas costumbres choca con su pereza que lo aleja de toda labor digna.  El mercenario es la negación de la militancia y el coraje (que es su carencia básica, de allí su cobardía); la militancia, noble tarea a que se aboca un patriota que, aún sin tener poder, lucha por el Bien Común, da el posterior mérito para ocupar lugares relevantes en la política, resulta repugnante e inservible para la mentalidad degenerada del mercenario que sólo entiende de “oficialismos” y puestos mendigados.
            El operador, por su parte, es la negación del conductor político, éste es el hombre notable, es el militante con jerarquía, cuya principal cualidad es la autoridad moral de quien convoca a la lid, y él mismo se apresta en las primeras filas.  Aquél, no conduce, arrea, no  actúa con los pueblos, maneja a las masas; no exactamente todos, pero algunos tienen innegables vínculos con el hampa y cuya impunidad es garantizada por su jefe, que ejerce influencia sobre él.  Otra característica de este individuo, es que su relevancia es proporcional a su “capacidad de daño” rayano en lo extorsivo, ello hace que sea temido, suministrándosele lo que pide, ya que es la única posibilidad de mantenerlo obsecuente; si no fuera de esa manera, se rebela y se pasa a otra facción (de las que abundan en las “segunda” y “tercera” línea de las tiranías), vendiéndose como el mejor mercenario a cualquier capitoste del régimen.  Por lo tanto, el operador “mas valioso” o “mas importante” será aquel que sería peligroso si se pasa de bando; este truhán politiquero lo sabe muy bien y aprovecha sus beneficios.
            Vemos como las tres categorías descriptas: el descartable, el mercenario y el operador, son la antítesis de la jerarquía, la militancia y la conducción política respectivamente, que son las que hacen a la verdadera ACCION POLITICA que enaltece a los pueblos y revitaliza a las naciones.
            Identificar a estos individuos es sencillo, “por el fruto se conoce el árbol”, sin caer en las sofisticadas maniobras de engaño y disimulo, de la que son expertos, se los puede descubrir en el día a día cuando llevan adelante sus perversos planes que no tardan en destilar su hedor, aún cuando se los disfrace de buenas intenciones y falsos valores.

jueves, 5 de mayo de 2011

La necesaria retirada de Estados Unidos de Medio Oriente.


Cumplir con la misión: Traer a los soldados de regreso a casa.

Publicado el 5 de mayo de 2011
Por Amy Goodman
Un 1º de mayo, el presidente de Estados Unidos se dirigió al país y anunció una victoria militar. El 1º de mayo del año 2003, el Presidente George W. Bush vestido con un ajustado traje de piloto de guerra ingresó con aire resuelto a la cubierta del portaaviones USS Lincoln. Bajo una pancarta que decía “Misión Cumplida,” Bush declaró: “Compatriotas estadounidenses, las principales operaciones de combate en Irak han finalizado. En la guerra de Irak, Estados Unidos y nuestros aliados hemos triunfado.”
Eso sucedió ocho años antes del día en que el Presidente Barak Obama, sin traje de piloto y sin paso decidido y arrogante, diera el sorpresivo anuncio de que Osama bin Laden había sido asesinado durante una misión militar estadounidense (en un barrio residencial de una ciudad de Pakistán, no de Afganistán, cabe remarcar): “Esta noche puedo informar al pueblo estadounidense y al mundo que Estados Unidos llevó a cabo una operación que dio muerte a Osama bin Laden, líder de Al Qaeda y terrorista responsable del asesinato de miles de hombres, mujeres y niños inocentes.”
La guerra de Estados Unidos en Afganistán se ha transformado en la más larga en la historia de Estados Unidos. Los noticieros informan sumariamente que “El Talibán dio inicio a su ofensiva de primavera” como si fuera el lanzamiento de la línea de primavera de una marca de ropa. El hecho es que esta primavera viene dando señales de que va a ser la más violenta de la guerra, o como me dijo el valiente periodista Anand Gopal desde Kabul el martes: “Cada año fue más violento que el año anterior, por lo que sólo se trata de la continuación de esa tendencia. Sospecho que lo mismo se podrá decir del próximo verano. Muy probablemente sea el verano más violento desde 2001.”
Regresemos a aquel fatídico año. Poco después de los ataques del 11 de septiembre, el Congreso aprobó dar autorización al Presidente Bush para iniciar la guerra. La resolución fue aprobada en el Senado con 98 votos a favor y ninguno en contra, luego fue aprobada en la cámara baja con 420 votos a favor y 1 en contra. Ese único voto contra la invasión a Afganistán fue emitido por la Congresista de California Barbara Lee. El discurso de oposición a la Resolución Conjunta del Congreso n° 64 que dio en la cámara aquel 14 de septiembre debería ser de lectura obligatoria:
“Me pongo de pie hoy con el corazón apesadumbrado, lleno de tristeza por las familias y los seres queridos que fueron asesinados y heridos en Nueva York, Virginia y Pennsylvania. Solo los más tontos o los más despiadados no comprenderían el dolor que ha paralizado al pueblo estadounidense y a millones de personas en todo el mundo. El 11 de septiembre cambió al mundo. Ahora nos acechan nuestros miedos más profundos. Sin embargo, estoy convencida de que la acción militar no evitará otros actos de terrorismo internacional contra Estados Unidos. Esta resolución será aprobada aunque sabemos que el presidente puede declarar una guerra incluso sin ella. Sin embargo, por más difícil que sea esta votación, algunos de nosotros debemos exhortar a la moderación. Nuestro país está de luto. Algunos de nosotros debemos decir: retrocedamos un momento, hagamos una pausa, tan sólo por un minuto, y pensemos bien en las repercusiones de nuestras acciones de hoy, para que esto no se salga de control. Dudé muchísimo acerca de esta votación, pero hoy logré hacerle frente con sensatez. Durante el profundamente doloroso y aún así muy bello servicio en memoria de las víctimas comprendí que debía oponerme a esta resolución. Como dijo muy elocuentemente un miembro del clero: ‘En nuestras acciones, no permitas que nos convirtamos en el mal que deploramos.’”
Diez años después de su valiente discurso, la Congresista Lee, cuya postura contraria a la guerra se está convirtiendo cada vez más en la norma, pretende la revocación de esa resolución de guerra.
“Esa resolución fue un cheque en blanco, Amy. Al leer la resolución se observa que no estaba orientada a Al Qaeda ni a país alguno. Decía que el presidente está autorizado a usar la fuerza contra cualquier país, organización o individuo que considere responsable o vinculado a los ataques del 11/9. Era un cheque en blanco que autorizaba a usar la fuerza. No era una declaración de guerra, y sin embargo desde ese momento hemos llevado adelante la guerra más larga de la historia estadounidense hasta el momento, diez años, y aún no hay definido un plazo para su finalización.”
La Congresista Lee reconoce que Obama “se comprometió a comenzar una retirada significativa de tropas en julio”. Pero, ¿qué significado tiene la retirada de soldados en una guerra cuando permanecen en el terreno una gran cantidad de contratistas militares? En este preciso momento, los cien mil contratistas (a quienes muchos llaman “mercenarios”) superan en número a los soldados estadounidenses desplegados en Afganistán.
Gopal afirma que: “Estados Unidos es en realidad una fuerza fundamental de inestabilidad en Afganistán. Esto se da en dos sentidos. Estados Unidos y sus aliados se alían con actores locales como caudillos, comandantes y funcionarios del gobierno que se han convertido en una verdadera pesadilla para los afganos, en especial en el campo. Por otra parte están las acciones militares, redadas nocturnas, irrupciones en los hogares de la población, ataques aéreos, de eso se trata la vida cotidiana bajo la ocupación.”
El realizador de cine Robert Greenwald se asoció a veteranos del ejército contrarios a la guerra para producir el documental “Repensar Afganistán”, una serie de varias películas sobre la guerra que se encuentra disponible en rethinkafghanistan.com. En respuesta a la muerte de bin Laden, lanzaron una nueva petición para presionar al gobierno a que traiga de regreso a los soldados. Lee apoya esta petición: “No exagero al afirmar lo importante que es para nuestra democracia. Todas las encuestas demuestran que actualmente más de un 65 o 70 por ciento de la población está cansada de la guerra y entiende que es necesario poner a nuestros jóvenes hombres y mujeres, fuera de peligro. Se han comportado valientemente y bien. Han hecho todo lo que les hemos pedido. Ya es tiempo de traerlos de regreso a casa.”
—————————
Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2011 Amy Goodman
Texto en inglés traducido por Fernanda Gerpe y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 600 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 300 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

jueves, 21 de abril de 2011

Homilia del Cardenal Bergoglio - Misa Crismal


Arzobispado de Buenos Aires




Homilía del Sr. Arzobispo de Buenos Aires Cardenal Jorge Mario Bergoglio s.j., en la Misa Crismal.

Cada Jueves Santo, en la Misa Crismal , regresamos al eterno presente de esta escena, en la que Lucas resume simbólicamente todo el ministerio de nuestro Señor. Como en torno a una fuente nos reunimos para escuchar al Señor que nos dice: Esta escritura que acaban de oír se ha cumplido hoy.
El Señor hace suyo el texto de Isaías para iluminarnos acerca de su persona y su misión. Tiene la humildad de no utilizar palabras propias; simplemente asume lo que profetiza este hermosísimo texto que es continuación del libro de la Consolación.
Nosotros como sacerdotes participamos de la misma misión que el Padre encomendó a su Hijo y por eso, en cada misa Crismal, venimos a renovar la misión, a reavivar en nuestros corazones la gracia del Espíritu de Santidad que nuestra Madre la Iglesia nos comunicó por la imposición de las manos. Es el mismo Espíritu que se posaba sobre Jesús, el Sumo Sacerdote e Hijo amado, y que hoy se posa sobre todos los sacerdotes del mundo y nos envía y misiona en medio del pueblo fiel de Dios.

En el Nombre de Jesús somos enviados a predicar la Verdad , a hacer el Bien a todos y a alegrar la vida de nuestro pueblo. La misión se despliega simultáneamente en estos tres ámbitos. En los dos primeros es claro: todo anuncio del Evangelio se traduce siempre en algún gesto concreto de enseñanza, de misericordia y de justicia. Y esto no sólo como una acción imperativa que vendría después de la reflexión. En la matriz misma de la verdad evangélica lo que ilumina es el amor, y la verdad que brilla más en las parábolas del Señor es la verdad de la misericordia de un Padre que espera a su hijo pródigo, es la verdad que impulsa a salir de sí al corazón compasivo de un Buen Pastor, la verdad que hace el bien. El tercer ámbito, el de la alegría, el de la Gloria que es la belleza de Dios, merece que le dediquemos un momento de reflexión para “sentir y gustar” la Belleza de la misión. Lucas resume la belleza de la misión del Siervo con la imagen de poder vivir un “año de gracia”. Imaginemos un momento lo que significaría para un pueblo, conmocionado incesantemente por la violencia y la inequidad, poder vivir un año tranquilo, un año de celebración y de armonía. El profeta Isaías desarrolla la belleza de la misión con tres imágenes hermosas que giran en torno a la palabra “consolar”. Somos enviados a “consolar a los afligidos, a los afligidos de nuestro pueblo”. Y la consolación consiste en cambiar su ceniza por una corona, su ropa de luto por el óleo de la alegría, y su abatimiento por un canto de alabanza. El profeta habla de “gloria” en vez de “cenizas”, de “óleo de júbilo” y de “palio de alegría” en vez de “espíritu de acedia” o espíritu sombrío (cfr. Is. 61: 1-3).

La alegría y la consolación son el fruto (y por lo tanto el signo evangélico) de que la verdad y la caridad no son verso sino que están presentes y operativas en nuestro corazón de pastores y en el corazón del pueblo al que somos enviados. Cuando hay alegría en el corazón del Pastor es señal de que sus movimientos provienen del Espíritu. Cuando hay alegría en el pueblo es señal de que lo que le llegó –como Don y como Anuncio- fue del Espíritu. Porque el Espíritu que nos envía es Espíritu de consolación, no de acedia.

Sintamos y gustemos un instante estas imágenes de Isaías. Imaginemos a la gente como en los días de fiesta, bien vestida con su mejor ropa, con los ojos contagiados del brillo de las flores con que adorna la imagen de nuestra Señora y de los Santos, cantando y bendiciendo con unción y júbilo interior. ¡Qué bien pintan estas escenas el Espíritu con que Jesús da señales de que habita en medio de su pueblo! No son meramente decorativas. Hacen a la esencia de la misión, a la “dulce y confortadora alegría de evangelizar” que mencionaba Pablo VI, para que “el mundo actual –que busca a veces con angustia, a veces con esperanza- pueda recibir la Buena Nueva , no a través de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos (el espíritu de la acedia), sino a través de ministros del Evangelio cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en sí mismos, la alegría de Cristo” (Aparecida 552).

No basta con que nuestra verdad sea ortodoxa y nuestra acción pastoral eficaz. Sin la alegría de la belleza, la verdad se vuelve fría y hasta despiadada y soberbia, como vemos que sucede en el discurso de muchos fundamentalistas amargados. Pareciera que mastican cenizas en vez de saborear la dulzura gloriosa de la Verdad de Cristo, que ilumina con luz mansa toda la realidad, asumiéndola tal como es cada día.
Sin la alegría de la belleza, el trabajo por el bien se convierte en eficientismo sombrío, como vemos que sucede en la acción de muchos activistas desbordados. Pareciera que andan revistiendo de luto estadístico la realidad en vez de ungirla con el óleo interior del júbilo que transforma los corazones, uno a uno, desde adentro.

El espíritu amargado y ensombrecido por la acedia, resume la actitud opuesta al Espíritu de la consolación del Señor. El mal espíritu de la acedia avinagra con el mismo vinagre tanto a los embalsamadores del pasado como a los virtualistas del futuro. Es una y la misma acedia, y se discierne porque trata de robarnos la alegría del presente: la alegría pobre del que se deja contener por lo que el Señor le da cada día, la alegría fraterna del que goza compartiendo lo que tiene, la alegría pacientedel servicio sencillo y oculto, la alegría esperanzada del que se deja conducir por el Señor en la Iglesia de hoy. Cuando Jesús afirma “Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oir” está invitando a la alegría  y a la consolación del hoy de Dios. Y fíjense que de hecho es lo primero que acontece como gracia en el corazón de los presentes quienes, como dice Lucas, daban testimonio y estaban admirados de las palabras de gracia que salían de su boca. Pero la consolación no es una emoción pasajera sino una opción de vida. Y los paisanos de Jesús optaron por la acedia: “Habla bien pero por qué no hace aquí entre nosotros lo que dicen que hizo en Cafarnaúm”. Y vemos la misión universal del Siervo rebajada a una interna entre Nazareth y Cafarnaúm. Las internas eclesiales son hijas de la tristeza y siempre generan tristeza.

Cuando digo que la consolación es una opción de vida hay que entender bien que es una opción de pobres y de pequeños, no de vanidosos ni de agrandados. Opción del pastor que se confía en el Señor y sale a anunciar el evangelio sin bastones ni sandalias de más y que sigue a la paz –esa forma estable y constante de la alegría- dondequiera que el Señor la haga descender.

Este Espíritu de consolación no sólo está en el “antes de salir a misionar”. También nos espera, con su alegría abundante, en medio de la misión, en el corazón del pueblo de Dios. Y si sabemos mirar bien, en el ámbito de la alegría, es más lo que tenemos para recibir que lo que tenemos para dar. Y cuánto alegra a nuestro pueblo fiel poder alegrar a sus pastores. Cómo se alegra nuestra gente cuando nos alegramos con ella, y esto simplemente porque necesita pastores consolados y que se dejan consolar para que conduzcan no en la queja ni en la ansiedad sino en la alabanza y la serenidad; no en la crispación sino en la paciencia que da la unción del Espíritu.

La Virgen , quien recibe en abundancia las consolaciones de nuestra gente –que como Isabel, constantemente le está diciendo “¡feliz de Ti que has creído”, y “bendita entre las mujeres” “bendito el fruto de tu vientre, Jesús!”- nos haga participar de este Espíritu de Consolación para que nuestro Anuncio de la Verdad sea alegre y nuestras obras de Misericordia estén ungidas con óleo de júbilo.


Buenos Aires, 21 de abril 2011

Card. Jorge Mario Bergoglio s.j..

sábado, 26 de marzo de 2011

La OTAN designo al jefe de la agresión a Libia.



 Este viernes, la OTAN designó a un general canadiense para supervisar la zona de exclusión aérea y el embargo de armas a Libia que fue autorizado por la ONU.
El general  de Canadá es Charles Bouchard  y será quien comande  la vigilancia del espacio aéreo libio, al igual que las patrullas navales en el Mediterráneo.
El ejército  de los Estados Unidos, momentáneamente continuará  a cargo de las operaciones de ataque más agresivas en contra de las fuerzas terrestres de Muamar Gadafi.
Según la BBC, “El comandante de la misión militar de Estados Unidos en Libia, general Carter Ham,  manifestó que ‘las operaciones debían realizarse con precisión para proteger a los civiles’.
Mientras tanto continúan los enfrentamientos entre rebeldes y fuerzas leales a Gadafi para controlar las estratégicas ciudades de Ajdabiya, en el este, y Misrata en el oeste”.