lunes, 28 de marzo de 2011
Otro terremoto en Miyagi.
domingo, 23 de enero de 2011
Una parodia de combate en el Rio de La Plata.
Fuegos artificiales.
En 1811 el gobierno realista de Montevideo, enfrentado con la junta revolucionaria de Buenos Aires, decide intimar a la junta para que retire las tropas de la Banda Oriental y el apoyo a las furzas rebeldes de Jose Gervasio de Artigas. Con tal objetivo el Virrey Francisco Javier de Elío ordena al Capitán de Fragata Angel Michelena, que con una flotilla realista haga la intimación a la junta de Buenos Aires.
El 15 de julio de 1811, el capitán Michelena se presenta ante las costas de Buenos Aires con una flotilla realista compuesta por cinco naves ligera, dos bombarderas y una lancha. La junta ni siquiera se toma el trabajo de contestar la intimación, y entonces Michelena comienza un bombardeo durante los días 15 y 16 de julio, pero desde tanta distancia de la costa que los cañonazos dan en el río.
Al principio causó entre los vecinos cierta alarma o fastidio, pero con el transcurrir de la horas, y viendo la inutilidad del bombardeo, los curiosos comenzaron a llegarse a la costa para presenciar el espectáculo.
La flotilla se retira, pero un mes más tarde, el 19 de agosto, regresa para regalarle a los porteños, desde larga distancia, otra muestra de fuegos artificiales que ningún daño hacía, ya que las bombas caían el pleno río. Las barrancas se llenaron de pobladores que festejaban los fuegos de artificio.
Las acciones eran tan inútiles y ridículas, que hasta la prensa lo tomó en forma despectiva y con cierta picardía, incitando a los realistas a que vinieran, si se animaban.
Pedro Agrelo desde La Gazeta decía: “Aún se hallaba a la una del día a una distancia considerable fuera del tiro de nuestros buques, y ya principió un cañoneo desesperado contra el río, donde inmensidad de gentes estaban siendo espectadores de su ridículo combate (…) Una gritería cubría de vergüenza a cuantos españoles sensatos presenciaban aquella escena, la más humillante que habrá tenido la marina española en todas las repetidas veces que su cobardía le ha acarreado la pifia hasta de mujeres”
Por su parte Manuel Beruti, en sus “Crónicas curiosas”, decía: “Todas estas horas que hubo de tiroteo fue diversión para el vecindario, que lo más que estuvieron sobre la barranca pasando el tiempo en reírse de los enemigos, que tan solo de lejos hacían ruido y no se aproximaban de temer, sin poner en ejecución el bombardeo amenazado”
miércoles, 20 de octubre de 2010
Bolivia obtuvo una salida provisoria al mar.
El gobierno de Perú y el de Bolivia suscribieron el tratado “Boliviamar”, que establece el uso del puerto de Ilo para este país sin costo alguno. Será la primera salida al mar de la nación que preside Evo Morales desde 1883.
En una reunión que sostuvo el presidente peruano Alan García y su contraparte boliviana, Evo Morales, se suscribió el tratado “Boliviamar”, que había sido firmado en 1992 pero, debido a las fluctuaciones entre las relaciones de Lima y La Paz, no se había respetado.
De esta manera, Bolivia tendrá una salida al mar luego de haber perdido los territorios del desierto de Atacama ante Chile en la Guerra del Pacífico (1879-1883).
El presidente Morales aseguró que “este acuerdo acerca a Bolivia hacia la recuperación de una salida al mar con soberanía gracias a la voluntad del Gobierno y pueblo peruanos” y agregó que “Bolivia va a retornar tarde o temprano con soberanía a las costas del Pacífico, porque es algo irrenunciable”.
El tratado “Boliviamar” establece un permiso de uso del puerto de Ilo (sureste peruano) para que atraquen embarcaciones y se utilicen predios turísticos y deportivos. Bolivia podrá ejercer estos derechos durante 99 años.
“Sólo nos falta la soberanía marítima, aunque sabemos que esa solución no es responsabilidad de Perú, estos acuerdos abren a Bolivia la puertas intercontinentales para el comercio mundial” dijo Morales.
En tanto, el presidente García afirmó que este pacto marca el fin de “las rencillas” entre los países y reafirma la “fecunda amistad” que comparten los dos pueblos.
“Es la última vez que ambos daremos la espalda al mar (…) Perú jamás será un obstáculo para que Bolivia acceda con soberanía al Pacífico” continuó el mandatario peruano, y concluyó considerando “injusto” el que Bolivia no tenga salida al mar.
