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miércoles, 21 de noviembre de 2012

El Juzgado Federal Nº 1 de Tucumán, dictó resolución de identificación conforme la cual se declaró que los restos inhumados como N.N. en el Cementerio Tacanas corresponden a quien en vida fuera ADRIANA CECILIA MITROVICH DNI DNI 10.013.725, nacida el 31 de mayo de 1952 en la provincia de Tucumán, y desaparecida con fecha 28 de abril de 1977 y HORACIO RAMON ATILIO FERREYRA LE 5.096.093 nacido el 22 de agosto de 1948 en la provincia de Tucumán, ordenando se inscriba su defunción como ocurrida con fecha 3 de junio de 1977 a consecuencia del accionar del terrorismo de estado.




La investigación en cuyo marco se produce el hallazgo e identificación se inició con fecha 9 de mayo de 2012 cuando se recepciona una denuncia sobre un procedimiento militar ocurrido en la Localidad de El Melón Departamento Leales Ruta 302 durante la vigencia de la dictadura militar.
En el evento descripto por el denunciante, recuerda un procedimiento militar con movimiento de autos luego disparos y una explosión, indicando que cuando con sus amigos se acercaron al lugar del hecho pudieron observar un auto Ford Falcon quemado con tres personas adentro carbonizadas, y una cuarta persona joven tirada entrando el monte la que parecía haber sido ejecutada allí mismo.
Que los militares les dijeron que se trataban de tres hombres y una mujer y que también informa que pudieron ver cuando los cuerpos fueron trasladados en bolsas negras al Cementerio Tacanas distante a 1 km del lugar e identifica el lugar de la fosa.
Que ante la eventual existencia de fosas comunes de inhumación en el Cementerio Tacanas, se designa al Equipo Argentino de Antropología Forense para realizar una investigación pericial en el lugar señalado por la denuncia, produciéndose el hallazgo de una fosa común a principios del mes de julio de 2012 y la correspondiente exhumación de restos óseos de entre 4 a 5 personas, los que fueron remitidos inmediatamente al Laboratorio del EAAF para realizar las pericias correspondientes.
Con fecha 15 de noviembre de 2012 se presentó el resultado de las pericias realizadas sobre dos (2) de los cuerpos hallados, los que fueron identificados como los restos óseos de quien en vida fuera la ciudadana ADRIANA CECILIA MITROVICH y el ciudadano HORACIO RAMON ATILIO FERREYRA.

martes, 2 de noviembre de 2010

Se robaron el cadaver de Nestor Kirchner.

Inkógnita: ¿velatorio sin kadáver?

Por Enrique A. Piragini para el Informador Público
Los Kirchner se caracterizaron por ser tan progresistas que no sólo no respetaron jamás el protocolo, ni las reglas de la Matemática, manipulando a su antojo índices y fondos públicos y dibujando sus declaraciones juradas patrimoniales, por lo que resulta -para ellos- un mero detalle carente de importancia encarar la teatralización de un velatorio sin requerir cadáver alguno.
Nadie puede dudar que en el hermoso féretro visitado por tantos “argentinos y argentinas” NO se hallaban los restos mortales de Néstor Kirchner.
Como en el cuento del pastor y el lobo, de tan mentirosos que son los K nadie les cree. No sólo se duda de la muerte de NK, sino que -de haber sucedido- hay sospechas sobre la causa del deceso. Los caminos se van bifurcando: ¿está vivo o falleció? Si falleció, ¿fue por causas naturales o violentas? Si fueron causas violentas, ¿se suicidó o lo mataron? Si lo mataron, ¿fue por abandono de persona o lo asesinaron?
En un país normal, con gobernantes “normales”, jamás se evaluarían estas raras circunstancias, pero en la Argentina kirchnerista todo es posible, como en la Dimensión Desconocida.
Nótese que se ha sugerido que los KK son judíos, lo cual justificaría lucir el cajón cerrado, pero resulta llamativo que se hubiese convocado -según versiones de los allegados al matrimonio presidencial- al párroco para que le diese la extremaunción. Raro además por cuanto los KK fueron enemigos declarados de la Iglesia Católica.-
Extraño también que se haya adquirido una parcela en el cementerio de Río Gallegos con 20 días de anticipación al “deceso”.
Sugerente que el matrimonio regente haya viajado a “su lugar en el mundo” justo cuando Néstor estaba por dilucidar quién asesinó a Mariano Ferreyra, el joven militante del Polo Obrero, habiendo adelantado -el ex presidente- conocer al asesino, prometiendo “novedades”.
Un dato llamativo es que NK haya mudado su domicilio a Río Gallegos. Algunos supondrían que fue para estar en condiciones de presentarse como candidato a gobernador. Nada más alejado de la realidad, pues siendo oriundo de Santa Cruz no necesitaba de ello, y por otra parte no llegaría con el tiempo mínimo de residencia previa, si fuera el caso de suponer este disparate.
Por mi parte, creo que se preparó el terreno para una “desaparición digna”, ¡pues una fuga sería muy mal vista! Peor aún, ¡un futuro entre rejas y con dinero decomisado!
El cambio de domicilio obedece al hecho de dar lugar a la justicia de aquella zona para intervenir en cualquier investigación sobre la “dudosa muerte” del caudillo, y por el mismo ardid tramitar allí los autos sucesorios que seguramente serán amañados para ocultar el enorme patrimonio -muy mal habido, en su mayor parte- integrante del acervo hereditario.
Obviamente en esos autos sucesorios naufragarían los reclamos de “herederos y acreedores” ajenos al núcleo familiar oficialmente reconocido. Vale recordar algunas investigaciones llevadas adelante por sagaces periodistas como Chistian Sanz, sobre el supuesto hijo extramatrimonial de NK, el joven Mariano Perrone, y de Eliana Toro, sobre Carolina Pulqui, joven discapacitada que sería hija de la presidente CFK, aunque de otro progenitor.
Más que llamativo resultó que se utilizara en el velatorio del ex presidente un cajón sellado y cerrado de tal manera que no pudo verse el rostro del supuesto fallecido, como también resulta inexplicable que se utilizara el ámbito de la Casa Rosada a contramano del protocolo que señalaba al Congreso Nacional para la ocasión.
Ni siquiera una fotografía del cadáver, que al resultar consecuencia de una enfermedad no habría imposibilitado la exhibición del mismo. Taxidermistas y maquilladores sobran en la administración kirchnerista.
Sugiero que para preservar eventuales derechos de esos -u otros- supuestos descendientes no reconocidos y no borrar las huellas de alguna muerte violenta, se impida cremar los hipotéticos restos mortales que han de alojarse en el Mausoleo especial y vertiginosamente preparado para recibir el cajón itinerante exhibido en la casa de gobierno.
De haber fallecido NK podría entenderse la inconveniencia de trasladar sus restos para luego ser regresados al lugar del fatal desenlace y última morada, pero la burla a la buena fe de aquellos que concurrieron convencidos que homenajeaban al líder que suponían envuelto en el ataúd acariciado por la presidente y sus hijos, sería injustificable.
La tolerancia y bonomía de quienes encarnaban la oposición al ex presidente resultan tan hipócritas como sugerentes, o son tontos o están en connivencia, ya que nadie dijo públicamente lo que realmente pensaba del ex presidente ni se preguntó por qué no se mostró al pueblo el cuerpo del mismo.
El 27 de octubre terminó una historia y comenzó una leyenda, semejante a la de David Graiver y Alfredo Yabrán, obligando a comparar sus “desapariciones” con la brutal y documentada muerte de Mario “Malevo” Ferreyra, en vivo y en directo por Crónica TV.
Aquellos tres tenían como denominador común una incalculable fortuna de dudoso origen, su dinero estaba oculto tras testaferros y en paraísos fiscales, también tenían a su alcance los elementos humanos y materiales para pergeñar el inmenso fraude perfecta y maquiavélicamente urdido para burlar a la Justicia y a sus damnificados.
Nihil novum sub sole (“No hay nada nuevo bajo el sol”). Eclesiastés (1-3, 1-9, 1-10)

* Presidente de A.R.I.E.L. ong-- Por una Republica Argentina en libertad!!!

sábado, 30 de octubre de 2010

Despedida en la calles de Buenos Aires de Nestor Kirchner.

Despidieron bajo la lluvia a Néstor Kirchner de Buenos Aires

Una multitud estuvo esperando el paso del cortejo fúnebre que traslada los restos del ex presidente Néstor Kirchner por las calles de Buenos Aires.

La salida por la explanada de la Casa Rosada, fue acompañada con los acordes de la Marcha de San Lorenzo, ejecutada por los Granaderos.

El paso del cortejo se realizó con lentitud, debido al avance de la gente que se concentró alrededor.

La despedida la realizaron entre llantos, cánticos, aplausos, flores y banderas que depositan sobre el coche que traslada el féretro con los restos del ex presidente.

jueves, 28 de octubre de 2010

30.000 desaparcidos en Argentina: Una gran mentira.

Por qué los desaparecidos no son 30 mil
Siete años en el poder, con los derechos humanos como una de sus prioridades, y el kirchnerismo jura no saber cuántas víctimas hubo durante la dictadura. Por el contrario, se aferra a la cifra mágica de los 30 mil desaparecidos, un número que ya nadie sabe bien de dónde salió.

Por Ceferino Reato (*)


Y acusa a quienes se atreven a cuestionar esa cifra de hacerle el juego a la derecha más recalcitrante para disminuir la dimensión de la tragedia.

El argumento oficial es sonoro, pero frágil: la aberración criminal del terrorismo de Estado no depende del número de víctimas, y, en todo caso, las cifras más serias que se manejan, que oscilan entre seis mil y nueve mil casos, son muy impactantes y revelan la magnitud de la herida provocada a todos los argentinos.

Una de las maneras de ayudar a cerrar esta herida sería averiguar qué pasó con cada uno de los desaparecidos: quien los mató, cuándo y cómo murieron, dónde están sus restos; las respuestas básicas que podrían mitigar el dolor de sus seres queridos, que ahora no tienen ni un lugar donde llevar una flor. Pero es difícil lograr esas respuestas sin una lista lo más exacta posible de todas las víctimas de la dictadura, que permita distinguir quienes permanecen desaparecidos.

A esta altura, sostener que los desaparecidos fueron 30 mil es convertir a ese problema en insoluble, en una bandera que sirve para hacer política con los derechos humanos pero nada más. Además de esa razón de política práctica, hay una cuestión de fondo para saber cuántos fueron los desaparecidos: es la verdad. Veamos cuáles pueden ser las cifras verdaderas. El año pasado, Graciela Fernández Meijide publicó un libro, La historia íntima de los derechos humanos en la Argentina, en la que recordó que la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas había recibido 7.380 denuncias, que se convirtieron en 8.960 con casos mencionados por otros organismos.

Y advirtió que “con el paso del tiempo, la lista fue depurada”, por lo cual intentó actualizarla, pero encontró que la secretaría de Derechos Humanos de la Nación no brindaba esa información. Tomó los listados de esa repartición y comprobó que incluían a 7.030 personas como víctimas de desaparición o ejecución sumaria y a otros 924 con datos incompletos. Total: 7.954. Fue al Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, en la Costanera porteña, y encontró los nombres de 8.875 personas, aunque desde antes del golpe, 1969, a 1983. Por otro lado, en mi libro Operación Primicia, el ataque de Montoneros que provocó el golpe de 1976, incluí un informe reservado realizado en el ámbito del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, que indicó que hasta el 14 de abril de 2010 se habían pagado indemnizaciones a los herederos de 7.500 víctimas de desaparición (cuando ya se encontraron los restos), desaparición forzada y ejecución sumaria (asesinados y muertos en enfrentamientos).

Pero, según me informó la secretaría de Derechos Humanos en un email el 15 de junio de 2010, esa cifra abarcaba pagos a parientes de personas desaparecidas o muertas antes del golpe del 24 de marzo de 1976, que a esa fecha sumaban 1.130, por lo cual el número referido estrictamente a la dictadura llegaría a 6.370 casos. Sin embargo, éste no sería el número definitivo ya que un número incierto de parientes, encabezados por Hebe de Bonafini, la titular de Madres de Plaza de Mayo, se han rehusado a cobrar esa indemnización. El secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, no quiere dar a conocer los datos sobre el total de indemnizaciones pagadas, presuntamente para no atizar la polémica sobre cuántos fueron los desaparecidos.

Tampoco informa sobre el dinero pagado ni sobre los casos más polémicos, como los guerrilleros que murieron durante el ataque a un regimiento en Formosa el 5 de octubre de 1975, en pleno gobierno constitucional del peronismo. Duhalde también podría aclarar de dónde salió la cifra de 30 mil: Fernández Meijide sugiere que pudo haber sido inventada por los exiliados en Europa para lograr una mayor repercusión a sus denuncias.

El gobierno no está solo en el manejo de esos datos: lo respaldan sus aliados en los organismos de derechos humanos, como Bonafini y Estela de Carlotto. Uno debería suponer que estos dirigentes deberían estar deseosos de saber lo que pasó con sus seres queridos, pero no es tan así. El 17 de diciembre de 2001, el periodista Rafael Saralegui publicó una nota en La Nación sobre la ubicación de los restos de Raúl, uno de los hijos de Bonafini, que estaba sepultado como NN en el cementerio de Ezpeleta. Era una información que provenía de la Cámara Federal de La Plata, pero Bonafini se negó incluso a conocerla.

"No hay ningún juez, ni fiscal, ni diputado, ni presidente que tenga estatura moral para meterse en mi vida privada. Nunca voy aceptar la muerte, ni la reparación económica, ni la exhumación de cadáveres. Si yo no lo investigué, nadie tiene autoridad para hacerlo. Mis hijos están vivos", declaró al sorprendido periodista.

*Editor jefe del diario PERFIL y autor de "Operación Primicia".