domingo, 31 de octubre de 2010

Una dura critica a Jorge Coscia.

No contribuye a la salud del cuerpo político el Secretario de Cultura de la Nación, cineasta Jorge Coscia

Algunas opiniones sobre el ex presidente Néstor Kirchner tras su muerte

Por Nélida Rebollo de Montes

Nuestro tiempo clama por la elevación de espíritu y de corazones generosos que sepan darle a la moderación su justo lugar mientras la Iglesia trata de preservar de los extravíos de la realidad política a pesar de la incomprensión de sus manifestaciones que siempre estará al servicio de la paz y de la causa de la libertad y la justicia.

Opiniones

“Lo más honesto y respetuoso que podemos hacer en este caso –se refiere a la muerte de Néstor Kirchner- es el silencio y no decir más que eso”.
Elisa Carrió (Coalición Cívica)

Es respetable porque es sincera. Es Carrió una despertadora de conciencias y de inteligencias. Todas sus acusaciones forman un rosario de verdades demostrables. Tiene un gran valor que le falta a muchos varones. Levanta su voz y lo hace cada vez que las instituciones y la realidad política son lesionadas por el totalitarismo. Defiende como nadie la República Democrática.

Julio César Cleto Cobos, vicepresidente de nuestro país, defendió con una doble conciencia y con su voto la paz, votando una vez por el campo y la segunda vez por los derechos legítimos de los jubilados. Esto le costó que sus posibilidades de acción en su cargo las volvieran extremadamente limitadas. Pero además es víctima de los que pretenden ser poseedores de la verdad absoluta. Para Cobos, la justicia significa la forma de realizar el más noble de los deseos humanos, incompatible con la arbitrariedad, con el servilismo, con la obsecuencia y hasta con la complacencia. Se le prohibió dar públicamente las condolencias a la viuda de Kirchner.

El secretario de Cultura del gobierno en el poder Jorge Coscia le pidió al Ingeniero Julio Cobos que renunciara “como un gesto de dignidad” y, como si fuera poco, lo que hizo por la justicia, en un momento trascendente para el destino de nuestro país, pretende el funcionario Jorge Coscia que deje el cargo de vicepresidente. ¿Será por no ser cómplice de la maldad organizada desde las altas esferas gubernamentales? ¿Ignora el funcionario que al Ing. Cobos le valió por su valor, ser excluido implícitamente del gobierno actual, que lo silenció, difamó y persiguió, considerándolo un hereje al que había que despreciar? Sin embargo, el pueblo con su veredicto lo consagró, considerándolo un auténtico defensor de los derechos de los que producen alimentos en jornadas interminables de trabajo rudo en el campo; y, además, aportan sumas millonarias al Estado para que pueda cumplir con sus desorbitados gastos; y, como reconociera el Dr. Eduardo Duhalde en el breve período que ocupó la presidencia, él pudo pagar los sueldos a la administración pública gracias al aporte que hizo el campo, evitando así una peligrosa crisis mayor a raíz de que el ex presidente de la Nación Dr. Fernando de la Rua fue objeto de infinitas conspiraciones tramadas que culminaron con una verdadera emboscada para alejarlo del poder, legítimamente ganado con el voto del pueblo.

Disparar contra un hombre porque no está de acuerdo contra el absolutismo gubernamental, aún desde su cargo electivo de vicepresidente como el Dr. Julio Cobos, es un siniestro tributo a la supremacía de las ideas en los asuntos humanos. La paradoja salió a luz. El secretario de Cultura de la Nación Jorge Coscia aparece en las gacetillas periodísticas con este currículo: “Jorge Edmundo Coscia (Buenos Aires, 26 de agosto de 1952) cineasta y político argentino. Formó parte de la generación que ingresó a la militancia en 1969 con el Cordobazo y se encontró desde entonces en las filas del justicialismo. Tomó contacto con la expresión “artística”, a partir de su profesión de crítico de cine. Entre 2002 y 2005, fue presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). En las elecciones legislativas de octubre de 2006, fue electo Diputado Nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Allí fue designado presidente de la Comisión de Cultura. En julio de 2009, renunció a su banca para desempeñarse como secretario de Cultura de la Nación”.

Recientemente Jorge Coscia sumó una nueva denuncia penal en la Justicia por supuesta corrupción en su gestión al frente de la actual secretaría y como titular del Instituto Nacional del Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), entre 2002 y 2005. Esta vez, la denuncia fue hecha por el titular de la Asociación Civil Anticorrupción y abogado porteño, Ricardo Monner Sans, quien anticipó que aportará expedientes como prueba, en total 385 fotocopias documentales de las irregularidades. Entre otras, copias de los subsidios concedidos por Coscia a las productoras Aleph Media S.A. y Daltel S.A. a las cuales, según el denunciante, aparece vinculado el empresario Fernando Sokolowicz, para realizar 10 cortometrajes sobre el atentado a la AMIA y 13 de historia latinoamericana, respectivamente. En total han sido 11 millones de pesos que, según el denunciante, supuestamente no iban todos a las productoras sino que en parte ‘retornaban’ al propio Coscia, a su colaborador en el INCAA, Fabián Blanco -hoy lo acompañaría en Cultura-; su abogado Oscar Azar, y Víctor Ramos. “Los cheques salían de la Tesorería de INCAA (...) y se cambiaban por dinero en lugares bautizados como ‘cuevas’ y con el dinero en la mano se formalizaba un reparto entre ‘los beneficiados’”, sostuvo la presentación. También indicó que: “El dinero que parecería cobrado por Coscia, salía por un circuito especial hacia los Estados Unidos de América, donde vivía o vive un hermano suyo. Retornaba el dinero a favor de Jorge Coscia, como aparente préstamo del hermano y de la madre de Jorge Coscia (...) una de las llamadas operaciones de blanqueo”. “Lo que se dio en llamar dentro del INCAA el goteo de los documentales benefició a otras personas (...) y pudieron así producir una película quienes carecían de antecedentes: Paula de Luque, bailarina, mujer de Coscia y madre de su hija; y, su amigo Víctor Ramos, entre otros”, denunció Monner Sans”.

El funcionario Coscia debiera saber que la dignidad no es el triunfo del mal como él cree, demostrando no poseer preocupación por la vida del espíritu que sirve para diferenciar la autocracia de los otros tipos de totalitarismo. Algunos siguen dilapidando la moderación que debe ayudar a la inteligencia para la felicidad del hombre.

¿Qué nos deparará el futuro cercano? Está en nosotros seguir vigilante para que el poder esté dentro de lo que establece la Constitución, es decir, bajo control institucional y con apoyo legal. Nadie debe ejercer cargos con extralimitaciones en el poder en los términos que explícitamente le tiene concedido la cláusula constitucional sobre sus atribuciones.

Nélida Rebollo de Montes, Profesora y periodista, distinguida con el Premio Benefactora de la Cultura. Ingresó en la Academia Provincial de la Historia con el trabajo titulado “Mujeres de mayo y prácticas electorales de 1816”. Con el voto unánime ingresó a la Sociedad Argentina de Escritores, institución que la distinguió con la “Pluma de Oro”, con la “Faja de Honor” y el “Gran Premio de Honor”. Autora del libro “Nuestro Tiempo y Nuestras Razones”, que incluye artículos de su profesión periodística, afrontando la difícil tarea del comentario instantáneo sobre los acontecimientos que se suceden diariamente. La gente valora en ellos el estudio relevante sobre el presente. El libro figura en las Universidades de Yale, de Columbia y en el catálogo online de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos de Norteamérica.
Su Ensayo “Rosalía de Castro. Antonio de la Torre : dos testimonios de la pasión poética” fue incluido en la Biblioteca de la Universidad de Santiago de Compostela de España, en la Biblioteca Pública de Nueva York y en la Universidad Stony Brook de Nueva York de Estados Unidos de Norteamérica. Fue galardonada, en 1986, con el premio internacional “Honoris Causa”, otorgado por la Acción Católica Argentina con sede en Los Ángeles, Estados Unidos de Norteamérica. En el mismo año, la Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de Estados Americanos (OEA) la premió en el año internacional de la Paz.
Fue elegida, en 1990, “Ciudadana Ilustre” de la Municipalidad de la Capital de San Juan y condecorada, en 1994, por el Diario la Razón. El Centro de Artistas Plásticos de San Juan la consagró, en el mismo año, “Benefactora del Arte”. Tres veces premiada, en 1997, 2001 y 2005, por ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas de la Argentina) y, en 1990, con el “Santa Clara de Asís”.
La Dra. Rebecca Ann Bill de la Universidad de Stanford de California, Estados Unidos, contratada por FORES (Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia de la República Argentina) consultó como fuente de de información un artículo periodístico de la Profesora Nélida Rebollo de Montes (argentina) titulado “La Suprema Corte de Justicia en la Presidencia de Mitre” y un libro del Dr. Harold J. Berman (estadounidense) de la Universidad de Cambridge y profesor emérito de la Universidad de Harvard. De ambos autores la Dra. Bill utilizó datos para su obra de investigación “Medición de la autonomía judicial. Juzgado Federal de primera instancia en lo penal de la República Argentina".

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